Este blog desea servir de vehículo de encuentro y de divulgación de los mitos latinoamericanos, para contribuir a que los antiguos personajes y situaciones simbólicas arquetípicas se contacten de nuevo con nuestras conciencias, despertando esa antigua habilidad que tenían nuestros antepasados de leerlas intuitivamente y de servirse de ellas como alimento espiritual. Para contextualizar el tema recomendamos iniciar con las lecturas de Pueblos indígenas en Latinoamérica, Pueblos indígenas en Colombia, Sentir Indígena, Definición de Mito, Consecuencias de olvidar los mitos, Mitos en Latinoamerica, Formas del Mito y Mitos de Creación. En estos últimos se desea hacer un especial énfasis.



Para hacer de este Blog un espacio compartido, agradeceremos los aportes de los lectores, ya sea para transcribir el mito de un país, como para expresar sus opiniones sobre la página o sobre algún mito en particular. En ambos casos pueden utilizar el vínculo de COMENTARIOS que hay al final de cada mito.

¡Ayúdenos a hacer de esta página un Banco de Mitos Latinoamericanos! En enero de 2016 ofrecimos unas estadísticas de las 10 páginas más vistas en el período de 8 años.








Free counter and web stats






sábado, 24 de octubre de 2009

Argentina - Mito Mocobí - Dioses del bien y del mal



Los mocobíes o mbocobí pertenecen a la familia mataco-guaicurú. En el año 2000 había unos 9.805 hablantes en el sur del Chaco y el noreste de la provincia de Santa Fe, Argentina. El siguiente mito fue tomado y adaptado de la obra Mitología Americana, del R.P. Mariano Izquierdo, C.M.F.


.


Los mocobíes del Chaco creen en el genio del Bien, a quien llaman Cotaá. Ese genio invisible está en el cielo y es el que hizo la tierra. Por eso dicen: «Cotaá hizo la tierra». Además hace marchar el sol, la luna, hace aparecer las estrellas en el firmamento y fructificar los árboles y plantas.
Como es lógico, Cotaá tiene su enemigo. Es Neepec, el genio del Mal. Como decir el demonio. Neepec hace, por odiosidad, salir mal las cosas. Se empeña en hacer desgraciados, siempre que puede, a los hombres, ya frustrando las cosechas, ya provocando catástrofes, ya sembrando desavenencias, ora inspirando malos pensamientos y designios, ora atizando discordias.
Es evidente que la pugna de Cotaá y Neepec es tan antigua, como la raza de los mocobíes, porque de esos dos espíritus arranca el teísmo primitivo de todos los pueblos de la tierra.

No hay comentarios: