Este blog desea servir de vehículo de encuentro y de divulgación de los mitos latinoamericanos, para contribuir a que los antiguos personajes y situaciones simbólicas arquetípicas se contacten de nuevo con nuestras conciencias, despertando esa antigua habilidad que tenían nuestros antepasados de leerlas intuitivamente y de servirse de ellas como alimento espiritual. Para contextualizar el tema recomendamos iniciar con las lecturas de Pueblos indígenas en Latinoamérica, Pueblos indígenas en Colombia, Sentir Indígena, Definición de Mito,Consecuencias de olvidar los mitos, Mitos en Latinoamérica, Formas del Mito y Mitos de Creación. En estos últimos se desea hacer un especial énfasis.


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domingo, 19 de septiembre de 2010

Chile - Mito Mapuche - Cosmología

Los Mapuches han ocupado zonas de Chile y en Argentina en las Provincias de Neuquén y Río Negro. A la llegada de los conquistadores, superaban el millón de personas y nunca pudieron ser dominados por los españoles. Actualmente hay un movimiento de recuperación de sus aspectos culturales, su reconocimiento como etnia y de recuperación de sus tierras. La historia que acá se relata sobre el Ánima y la Muerte es tomada de la página web de Wikipedia.
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La etnia Mapuche representa al mudo con una forma como de naranja, de la cual solo la mitad se puede apreciar por quienes viven en este mundo. Puede resumirse de la forma siguiente:
- En el plano vertical (espiritual): Tanto la humanidad (che), como los espíritus de los antepasados, Pillán, participan de los dos mundos, manteniendo un equilibrio dinámico entre el bien y el mal. El mundo donde vive el hombre es llamado Mapu, y sobre este, el Ankawenu (cielo). Son tres las dimensiones que, interrelacionadas, conforman la estructura del universo Mapuche en el plano vertical:

Wenu Mapu: En el extremo superior de la Nag Mapu está la Wenu Mapu, la tierra de arriba, espacio sagrado e invisible donde habitan la familia divina, los espíritus del bien y los antepasados mapuche.
Nag Mapu: Se denomina así a la tierra central, también conocida como "la tierra que andamos", aquel espacio visible que es habitado por los hombres y la naturaleza.
Miñcge Mapu: En el extremo inferior de la Nag Mapu, está la Miñche Mapu, la tierra de abajo, donde se encuentra la fuerza del mal o espíritus malignos.
- En el plano horizontal (terrenal o Nag Mapu)
Al conjunto de relaciones espaciales y particularidades territoriales del mundo Mapuche en el plano del Nag Mapu, se le denomina Meli Witran Mapu.
Corresponde a la manera de entender la tierra pengei (visible) que habita el mapuche organizada a partir de los meli zuam (cuatro lados de la tierra), lados que definen particulares modos de vida a partir de la manera en que el Mapuche se relaciona en cada uno de ellos con la naturaleza y el medio que los rodea. Como puntos cardinales quedaría definido el mapu como: Este (Pwel Mapu): Lugar de los dioses, los espíritus benéficos, los antepasados, rogativa a los dioses, la ayuda divina.
Norte (Pikun Mapu): Lugar de Mala suerte.
Oeste (Lafken Mapu o Nau Mapu): Lugar de los espíritus del mal.
Sur (Willi Mapu): Lugar de Buena suerte.
Igualmente, es por ello que, en el aspecto ritual, la religiosidad mapuche no se expresa por medio de templos u otras construcciones con carácter de sacralidad. Al contrario, se traduce en un íntimo contacto con la naturaleza, los Ngen, y la tierra representada en la Ñuke Mapu. Por lo tanto un claro en el bosque, rodeado por árboles (ojalá canelos) y purificado a través de bailes rituales, se covierte en el templo más sagrado. La sola construcción que admiten es el rewe, un tronco de canelo en el que han sido labrados unos altos peldaños que permiten al oficiante, el Machi, el Ngenpin, subir a su ápice.
La cosmogonía mapuche ubica el origen de los mapuches en el mapu. Se dice que, antes de poblar la tierra, los espíritus miraban desde arriba y veían todo desierto, hasta que les fue permitido enriquecerla con innumerables formas distintas, hechas con el material de las nubes; luego bajaron los hombres del cielo, conociendo el lenguaje de la naturaleza, y trajeron el idioma mapuche, que es el mismo que se habla en el cielo. Los espíritus les prometieron que los harían regresar en el futuro.

sábado, 26 de abril de 2008

Colombia - Mito Desana - Creación y origen de los astros


Los Desana se encuentran ubicados al noroeste del departamento del Amazonas. Su territorio está localizado en el Resguardo Parte Oriental del Vaupés. Cuenta con una población de 2.457 personas y su lengua corresponde a la familia linguistica Tucano Oriental. El mito de creación que transcribimos fue recogido de la obra Desana: simbolismo de los indios Tukano del Vaupés, del antropólogo autro-colombiano Gerardo Reichel-Dolmatoff:

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En el comienzo de todo estaban el Sol y la Luna. Eran hermanos gemelos. Primero existían solos, pero luego el Sol tuvo una hija y vivía con ella como con su mujer. El hermano Luna no tenía mujer y así se puso celoso y trató de enamorar a la mujer del Sol. Pero el Sol se dio cuenta; había una fiesta en el cielo, en la casa del Sol, y cuando el hermano Luna vino a bailar, el sol le quitó, como castigo, la gran corona de plumas que llevaba y que era igual a la corona del Sol. Dejó al hermano Luna con una corona pequeña y con un par de zarcillos de cobre. Desde entonces el Sol y la Luna se separaron y están siempre distanciados en el cielo, como recuerdo del castigo que recibió el hermano Luna por su maldad.
El Sol creó el Universo y por eso se llama Padre Sol. Es el padre de todos los Desana. El Sol creó el Universo con el poder de su luz amarilla y le dio vida y estabilidad. Desde su morada, bañada de reflejos amarillos, el Sol hizo la tierra, con sus selvas y ríos, sus animales y plantas. El Sol pensó muy bien su Creación, pues le quedó perfecta.

Este mundo en que vivimos tiene la forma de un gran disco, un inmenso plato redondo. Es el mundo de los hombres y de los animales, el mundo de la vida. Mientras que la morada del Sol es de un color amarillo, el color del poder del Sol, la morada de los hombres y de los animales es de un color rojo, el color de la fecundidad y de la sangre de los seres vivientes. Nuestra tierra se llama "piso de encima" porque debajo yace otro mundo, el "piso de abajo". Este mundo de abajo se llama Axpikon-diá, el paraíso. Su color es verde y allá van las almas de los muertos que han sido buenos Desana durante toda su vida. En el lado donde sale el sol, en Axpikon-diá, hay un gran lago y los ríos de la tierra desembocan en él ya que todos corren hacia el Este. Así Axpikon-día queda conectado con nuestra tierra, por las aguas de los ríos. En el lado donde se pone el sol, en Axpikon-diá, está la Parte Oscura. Es la parte de la noche y es una parte mala.
Vista desde abajo, desde Axpikon-diá, nuestra tierra se parecea una gran telaraña. Es transparente y el Sol mira a través. Los hilos de esta telaraña son como las normas según las cuales deben vivir los hombres y ellos van por estos hilos, buscando vivir bien, y el Sol los mira.
Por encima de nuestra tierra, el Sol creó la Vía Láctea. La Vía Láctea sale como una gran corriente espumosa de Axpikon-diá y se dirige de Este a Oeste. Por la Vía Láctea corren los grandes vientos y toda aquella parte es azul. Es la región intermedia entre el poder amarillo del Sol y el estado rojo de la tierra. Por eso es una zona peligrosa, porque es allí donde la gente se comunica con el mundo invisible y con los espíritus.
El Sol creó los animales y las plantas. A cada uno le dio su lugar donde debía vivir. Hizo todos los animales excepto los peces y las culebras; a estos los hizo después. También junto con los animales, el Sol creó los espíritus y demonios de la selva y de las aguas. Todo eso lo creó el Sol cuando tuvo la intención amarilla, cuando hizo penetrar el poder de su luz amarilla, para que de ésta se formara el mundo.

viernes, 22 de febrero de 2008

Colombia - Mito U'wa - Creación



Los u'wa, más conocidos como tunebos, habitaban la cordillera oriental andina de Colombia, ocupando los alrededores de la Sierra Nevada del Cocuy, en el actual departamento de Boyacá. Este mito lo recogió la antropóloga inglesa Ann Osborn entre miembros del clan kubaruwa, uno de los últimos grupos u'wa tradicionales que quedan. Su comunidad tiene cerca de 500 miembros, de un total de 2000 u'was. Se adaptó de la página web de la Biblioteca Luis Angel Arango. Un análisis psicológico de este mito puede encontrarse en el artículo El Mito Uwa de la Creación desde la psicología analítica, del psicólogo colombiano Juan Carlos Alonso.
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Al principio sólo estaba Rurcocá. Ella estaba en su casa, en el sitio de Cuarára que es como una punta donde no cabe sino ella. Es como un cielo. Rurcocá, sentada en su banquito y chupando su coca celeste formó a Sira pensando. Sira salió de debajo, de un espacio mayor. Luego, Rurcocá también le enseñó a pensar y chupar la coca celestial. En adelante, cada acto de creación replica la enseñanza en que Rurcocá creó a Sira, el primero y padre de los U’wa, quien fue el principio de todo…
De la misma manera que el espacio ocupado por Sira es mayor que el de Rurcocá, el de los ancestros consecutivos, cada vez más numerosos, y aumenta progresivamente.
El universo estaba inicialmente conformado por dos esferas: un mundo de arriba y un mundo de abajo. A la estructura de arriba se opone otra, invertida, cuyas bases se unen por esta tierra. Estos mundos están asociados con colores: el de arriba es Blanco y el de abajo es Rojo; y de su mezcla se formaron Azul y Amarillo. En el mundo de abajo, la madre del fuego le ordenó a Canwará, que es como un diablo rojo, que saliera a crear. Canwará se emborrachó con yopo y pensó crear las cosas con puro pensamiento, pero él exageró la inhalación del alucinógeno hasta enfermar, por lo cual sus obras poseen un componente negativo. Así como la génesis del universo superior se orientó de arriba hacia abajo, a partir del pensamiento de Rurcocá, Sira y Canwará y lo hizo de abajo hacia arriba.
Se dio luego el movimiento y los mundos de abajo y de arriba se encontraron o reunieron. Como resultado de esta conjunción y mezcla, se produjo el mundo intermedio.
Sira pensó cómo soplar para hacer los U’wa. Ordenó a Ruruna que pensara y éste fue haciendo como una siembra de gente. Primero nació una mujer y luego un hombre, hasta conformar siete ancestros masculinos y femenino. Las criaturas de carne, sangre y hueso tienen mortalidad. Las deidades -quienes se reproducen asexualmente- no tienen mortalidad. La vida en el mundo intermedio, el mundo de los mortales, fue creada a partir de materiales y propiedades que pertenecen a las deidades de los mundos de arriba y de abajo.
Blanco es esencialmente el lugar de almacenamiento del agua pura, del alucinógeno y la asexualidad, y está asociado en términos terrenales con las altas montañas cubiertas de nieve. Amarillo contiene las propiedades de la enfermedad y de las plantas medicinales. Rojo es el lugar de la fertilidad y de la sangre menstrual.
El limo (maíz), o materia básica de todos estos elementos lo guardan las deidades en las distintas esferas; de allí fue sustraído, mediante engaño, por deidades shamánicas viajeras, quienes lo llevaron al mundo intermedio. Como resultado, todos los seres han adquirido lo esencial para la vida de las mismas fuentes y por procedimientos similares; están por tanto compuestos por una misma materia. En consecuencia, no se pueden hacer distinciones entre los seres que existen en el mundo intermedio.
Los mundos de arriba y de abajo son indestructibles, pero el mundo intermedio en cambio, puede existir sólo si se mantienen esos dos mundos originales. Los U'wa están situados en entre sus antepasados divinos del Rojo y del Blanco. Si el balance se llegase a perturbar, sobrevendría una inversión del orden: el Rojo se movería hacia arriba e invadiría al Blanco, lo cual significaría el fin del universo. 



domingo, 17 de febrero de 2008

Panamá - Mito Emberá Wounaan - Creación. Video

La comunidad indígena Emberá - Wounaan vive en Panamá, conservando todas las costumbres y sabiduría de sus antepasados. Su origen, que se remonta al principio de la Creación, es compartido por los "Carib", y por el grupo "Chocó".
El mito que presentamos enseguida aparece en el Blog Internatural, en donde se menciona que fue tomado del libro "La Comarca Emberá - Wounaan Leyenda y Tradición", Colección de Cuentos de la autora Yolanda Ríos de Moreno:
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Tatzitzetze (1) creó el universo, el hombre y las cosas. Cuatro mundos delante y cuatro mundos detrás de la tierra con sus dioses y poderes. De Tatzitzetze surge Caragabí, el amo de este mundo, quien con los años adquiere fuerza y conocimiento.
Caragabí se dedica a hacer muñecos de una roca llamada Mompahuará. Después de varios intentos como no le quedan bien, pide ayuda a Tutruica, dios del mundo Armucura (2).
Tutruica le obsequia un pedazo de barro, con el que logra darles vida soplando en sus frentes, manos y pies. Caragabí estaba muy orgulloso de su obra: Un hombre y una mujer. Ellos fueron castigados y transformados. El hombre en sol, llamado Humantahú y la mujer, en luna, la llamó Gedeco.
Después, Caragabí agregó las estrellas, estableció el número y comportamiento de la naturaleza y sus criaturas. Dio a cada cosa su nombre, su lugar y su trabajo; estableció leyes y el respeto a la vida humana, dando un orden definitivo a este mundo, pero se dio cuenta que el mundo no tenía agua. Envió a una paloma a buscarla en otros mundos, pero ésta no volvió.
Una noche, Caragabí soñó que en su mundo sí había agua y envió a un periquito a buscarla, éste la encontró en una cueva donde vivía una mujer llamada Genzera. La cueva estaba cerrada, dentro tenía mucha agua cristalina y peces, pero Genzera no quiso abrir la puerta. El dios Caragabí se presentó y le pidió agua, pero la mujer no respondió. Ante su silencio, él echó abajo la puerta y el agua salió. Como castigo por su maldad, cortó a Genzera en dos partes, pero ella no murió. Se convirtió en una gran hormiga negra que porta agua en su boca para dejarla en un árbol hueco llamado Genené.
El árbol Genené tiene un lugar especial. Dicen las tradiciones que los mares proceden de su tronco; los ríos de sus ramas, los riachuelos y arroyos de sus brotes grandes; y los pantanos de sus brotes chicos. Se cree que el árbol Genené y la roca Mompahuará están juntos en un lugar especial, rodeados de cuatro fuegos. Así se quedarán hasta el fin del mundo, cuando la roca se abrirá y el fuego crecerá formando un río ardiente que purificará la tierra y la hará más hermosa.
Notas:
(1) Primer Padre o Padre de Todos.
(2) Uno de los 8 Mundos creados por Tatzitzetze.

jueves, 14 de febrero de 2008

Colombia - Mito Kogi - Creación. Video


El mito cosmogónico con el que iniciaremos este espacio es de la comunidad Kogi, llamado La Creación por el antropólogo austro-colombiano Gerardo Reichel-Dolmatoff, quien lo recogió y transcribió.
El grupo Kogi se asentó en la costa caribe de Colombia, en las vertientes norte y sur de la Sierra Nevada de Santa Marta, cuyos picos se elevan a casi 6.000 metros sobre el nivel del mar. Actualmente su población es aproximadamente de 5.000 personas. Su lengua pertenece a la familia lingüística chibcha que guardan parentesco con los antiguos Tayronas y habitan en el resguardo Arhuaco, compartido con otras comunidades.
El relato del mito “La Creación” es bastante extenso para transcribirlo en su totalidad (lo pueden econtrar completo en http://www.adepac.org/P010-4.htm), por lo que lo hemos resumido, extractando las ideas e imágenes principales, tratando de mantener, siempre que ha sido posible, las expresiones originales. He aquí el interesante relato:
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Primero estaba el mar. Todo estaba oscuro. No había sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas. Sólo el mar estaba en todas partes. El mar era la madre. Ella era agua, era río, laguna, quebrada y mar. Así, primero sólo estaba LA Madre. La madre no era gente, ni nada, ni cosa alguna. Ella era alúna. Ella era espíritu de lo que iba a venir y ella era pensamiento y memoria. Así la Madre existió sólo en alúna, en el mundo más abajo, sola.
Entonces se formaron los mundos. Eran nueve mundos y se formaron así: primero estaba la Madre y el agua y la noche. No había amanecido aún. También existía un Padre. Ellos tenían un hijo. Pero ellos no eran gente, ni nada, ni cosa alguna. Ellos eran alúna. Eran espíritu y pensamiento. Entonces se formó un segundo mundo más arriba. Y empezó a haber gente. Pero no tenían huesos, ni fuerza. Eran como gusanos y lombrices.
Entonces se formó el cuarto mundo. Había una Madre y un Padre. Este Padre fue el primero que sabía ya cómo iba a ser la gente de nuestro mundo, que iban a tener cuerpo, piernas, brazos y cabezas. Entonces se formó el quinto mundo. Ya había gente pero aún le faltaban las orejas, los ojos y las narices. Sólo tenían pies. Entonces se formó el sexto mundo. La Madre y el Padre ya iban formando un cuerpo entero con brazos, pies y cabeza. Entonces empezaron a nacer los Dueños del Mundo y sé dividió el mundo en dos lados: el Azul y el Negro.
Se formó el séptimo mundo y empezó a formarse sangre de la gente. Ya vivió todo lo que iba a vivir luego en nuestro mundo. Entonces se formó el octavo mundo. Nacieron los 36 Padres y dueños del Mundo. Lo que iba a vivir luego no estaba aún completo, pero ya casi porque aún no había amanecido. Entonces se formó el noveno mundo. Los Padres del Mundo encontraron un árbol grande y sobre el agua hicieron una casa. Pero aún no había amanecido.
Así fue como nació Sintána, el primer hombre. La Madre se arrancó un pelo del pubis y lo untó con la sangre de su mes. Soplando le dio vida. Primero nació el dedo grande de su pie y por fin la cabeza. Cuando nació Sintána la madre no tenía marido, era un bastón de madera y con éste, ella se hacía la cosa (se masturbaba).
La Madre parecía entonces como un hombre. Tenía barba y bigote y llevaba poporo, como los hombres. Ordenó a sus hijos a hacer oficios de mujer. Eso no estaba bien. Así los hijos no la respetaban. Pero un día, la Madre entregó sus poporos a sus hijos y también bigote y barba. Se puso a traer agua ella misma, a cocinar y a lavar ropa. Así estaba bien y sus hijos la respetaban.
Pero aún no había mujeres. Cada hijo estaba casado con una cosa: uno con la olla, otro con el telar, otro con la piedra de moler. Ellos no sabían qué era mujer. Se masturbaban y pensaban que era mujer. Entonces Sintána cogió el palito de su poporo y puso en el ombligo de la Madre un pelo, una uña de ella y una piedra chiquita, y los hizo entrar en el cuerpo de la Madre.
Así la Madre parió nueve hijas, las nueve tierras. Sintána dijo a la Madre: “Madre, dame una de tus hijas como mujer. La Madre le dio las distintas Tierras menos la negra y éstas no servían. Sintána dijo: “Madre, dame buenas tierras”. Pero la Madre dijo: “no tengo más hijas”. Pero no era verdad. La Madre tenía todavía la Tierra Negra encerrada. Y cuando Sintána bailó y cantó, la Tierra Negra salió. Sintána la cogió, se fueron. Cuando la Madre se dio cuenta mandó su Cabo, el Lagarto, para perseguir a los dos. Pero ellos ya están lejos. El Lagarto iba buscando en todas partes. Pero la misma Madre que denunció a su hijo, al mismo tiempo lo defendió.
Todos lucharon para salvar a Sintána y a la Tierra Negra. Por fin los padres llegaron con Sintána a donde estaba la Madre. La saludaron. “¿Adónde está mi hijo?” preguntaba la Madre. “Aquí está”, dijeron. Sintána dijo: “Madre, tuve mucho miedo. Casi me cogieron y casi me perdí”. Entonces dijo la madre: “No te afanes, mi hijo. Siempre te voy a salvar. Nunca tengas miedo”. Entonces Sintána empezó a llorar. Fue la primera vez que la gente lloró.