Este blog desea servir de vehículo de encuentro y de divulgación de los mitos latinoamericanos, para contribuir a que los antiguos personajes y situaciones simbólicas arquetípicas se contacten de nuevo con nuestras conciencias, despertando esa antigua habilidad que tenían nuestros antepasados de leerlas intuitivamente y de servirse de ellas como alimento espiritual. Para contextualizar el tema recomendamos iniciar con las lecturas de Pueblos indígenas en Latinoamérica, Pueblos indígenas en Colombia, Sentir Indígena, Definición de Mito,Consecuencias de olvidar los mitos, Mitos en Latinoamérica, Formas del Mito y Mitos de Creación. En estos últimos se desea hacer un especial énfasis.


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sábado, 24 de octubre de 2009

Paraguay - Mito Toba - Espíritus



Los tobas y los chorotis son etnias del grupo pámpido que habita en el Gran Chaco. Hacia el siglo XVI habitaba gran parte del Chaco Central y del Chaco Austral. El siguiente mito sobre fue tomado y adaptado de la obra Mitología Americana, del R.P. Mariano Izquierdo, C.M.F.


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Estas comunidades temían y reverenciaban a los demonios o espíritus inferiores, a quienes consideran hostiles a los hombres. A todos esos espíritus adversos los chorotis los llaman Mohsek, así como los tobas los denominan Peyak; a ellos atribuyen todos los fenómenos naturales y, particularmente, las enfermedades, desgracias y muertes.
Tanto los chorotis como los tobas, se figuran a los malignos espíritus cual seres humanos, dotados de agilísimas alas, pero con esta diferencia: en concepto de los chorotis, los Mohsek andan con aspecto de ancianos; al paso que los tobas se imaginan a los Peyak en forma de niños.

Tal diferencia es debida a la costumbre que tenían ambas tribus de matar, respectivamente, a los ancianos o a los niños que veían desahuciados, por creer que, de otra manera, se les transformarían ante sus ojos los enfermos en Mohsek o en Peyak. Por eso, al darles muerte, más que practicar con ellos la eutanasia, realizan una especie de apoteosis, pues que, a cuantos así morían, los miraban después como deidades.
Los Mohsek o Peyak son al mismo tiempo demonios de la naturaleza, los cuales viven dentro de los animales, como jaguares, ñandúes y serpientes; dentro de las plantas, como en los algarrobos, y hasta en los peñascos.

Los tobas creían que cuando una persona se enfermaba ello era debido al genio maligno de Payak, que se introduce en el cuerpo. El alma entonces abandona el cuerpo, para refugiarse en el tronco de la ceiba (llamada también palo borracho), del cual no vuelve hasta que el maligno abandona el cuerpo; y sólo así es como el enfermo se restablece. Al respecto, cuentan que en un tiempo quiso Payak desgraciar a todos los seres humanos. Pera ello necesitaba coexistir en el cuerpo con el alma de cada hombre, para así pervertirla. Pero Cotaá (Dios), dicho también Yaguec, pudo más. Hizo huir las almas de todos los cuerpos y las mandó a ocultarse dentro del tronco de la ceiba, al que al propio tiempo recubrió de largas espinas, a fin de impedir todo acceso de Payak.
Desde aquellos remotísimos tiempos, cuando el maligno entraba en los cuerpos, no hallaba las almas para consumar en ellas sus malévolos designios, y las esperaba días y días. A veces ocasionaba la muerte del cuerpo, pero jamás la del alma, la cual nunca retornaba, hasta que el espíritu del mal no se ausentera.
Cuando el enfermo se curaba era que Payak se había alejado y el alma había vuelto. Cuando fallecía era porque no se había ausentado y, cansado de esperar el alma, había absorbido la sangre del enfermo, hasta ocasionarle la muerte.

sábado, 7 de marzo de 2009

Colombia - Mito Chibcha - Espíritu


Los Chibchas o Muiscas, son un pueblo amerindio perteneciente a la familia lingüística chibcha que habitaron las riberas del río Magdalena, cerca de Bogotá, Colombia. En el pasado ocupaban parte de la actual Panamá y los altiplanos de la cordillera Oriental de Colombia. El siguiente mito sobre el la Gran Sombra fue tomado y adaptado de la obra Mitología Americana, del R.P. Mariano Izquierdo, C.M.F.
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En el principio del mundo hizo su aparición en la tierra, a la banda izquierda del anchuroso Magdalena, una gran sombra, como de forma humana, que permaneció tendida sobre el suelo. Durante algunos días, el misterioso espectro, a quien los muzos en su idioma llamaron are se ocupó en labrar en madera varias figuras de hombres y mujeres. Cuando hubo concluido su trabajo, echólas a la orilla del río, y luego al punto quedaron animadas las figuras, se agitaron llenas de vida y salieron del agua los hombres y mujeres radiantes de juventud. La sombra creadora los distribuyó en parejas y los dispersó para que cultivasen la tierra. Formados ya los primeros padres de los indios, la sombra viva desapareció.

domingo, 12 de octubre de 2008

Colombia - Mito Yanacona - Apariciones de Vírgenes

El Pueblo Yanacona o Yanaconas, es un grupo indígena que habita en el departamento del Cauca, en Colombia. Actualmente estos viven principalmente en la zona del Masizo Colombiano. El idioma hablado por este pueblo es el castellano, auque su lengua original es el Quechua. Estas narraciones hacen parte de los mitos sobre las vírgenes remanecidas, recogidas en el libro Héroes de Páramo y Motaña, de Carlos V. Zambrano, y tomado de la Biblioteca Virtual de la Biblioteca Luis Angel Arango, Bogotá. Las narraciones son las siguientes:
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Eso hará unos veinte siglos que esto ha sido montaña arisca que por aquí no ha habido nadie, nadie, pero nadie... lo que la había encontrao... que tenía unas vaquitas y se le venían aquí a la laguna, que toda la plaza ha sido laguna, laguna brava... ella la veía en medio de esa laguna... se fue recogiendo el agua hasta que se pudo apegar a ella y cogió la virgen...la llevaba a la casa y al otro día no le amanecía; se venía de noche... la última vez le había hecho revelar que si no la traía aquí habían de haber centellazos y granizaos como una naranja de grandes... ya había hecho el ranchito de paja al pie de la laguna... de allí ya habían regao la novedad a todos los españoles y a la cristiandas, ya lo desencantaron y fueron derrumbando la montaña. Ella era encantada, por eso de allí nadie la movió, tuvieron que hacerle capilla encima de la laguna (Santa María de Caquiona)
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En toda la mitad del charco había un tronco de chaquillulo... que cuando acordaron, ellita se presentó paradita en toda la mitad del chaquillulo... ya posadita así, que movía los bracitos... todavía hay un charco detrás de la iglesia, que como había remanecido allí en la laguna... ya allita les dio licencia, vino y arrinconó el agua para los lados y quedó el camino (Pancitará).
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Se cree que en tiempos de la colonia, en tiempos de los españoles...que dejaron la virgen allí que llaman de los remedios por haberla encontrado allí con plantas de romero y de manzanilla.. sin saber quién los vivió cultivando porque esto fue montaña, hasta allá abajo, la gente vivía bien abajo, los indígenas de este lugar (San Juan).
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Antes de que llegaran los españoles ya la patroncita estaba. Aquí al ladito de la iglesia, cerca del depósito del agua, la encontró la viejita Rosalía. Es que era viejita y solita. Las ovejas se le subían...(risas)...y ella las bajaba. Hasta que un día miró y ahí mismito en el nacidero, debajo del pasto donde escarbaban las ovejitas, en un tronquita estaba la virgencita... En esos tiempos peliaban los indios y los españoles y ella vino a acabar con eso. Hasta que acabó porque es bravita, muy seriecita. Ahí comenzamos a vivir pacito y juntos. Dicen que esos españoles eran saladitos (El Rosal).

sábado, 27 de septiembre de 2008

Chile - Mito Mapuche - La muerte del ser humano

Los Mapuches han ocupado zonas de Chile y en Argentina en las Provincias de Neuquén y Río Negro. A la llegada de los conquistadores, superaban el millón de personas y nunca pudieron ser dominados por los españoles. Actualmente hay un movimiento de recuperación de sus aspectos culturales, su reconocimiento como etnia y de recuperación de sus tierras. La historia que acá se relata sobre el Ánima y la Muerte es tomada de la página web de Wikipedia.
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Para el mapuche el ánima del ser humano siempre vive en íntimo contacto con la naturaleza y, sobre todo, con los árboles. De allí la razón de la celebración de todos sus rituales en los claros entre los árboles. Para ello, antes que todo, existe el Pu-Am, una ánima universal que permea todo lo viviente. De esta ánima universal se desprende la de cada hombre, el am, que acompaña su cuerpo hasta que muere. Pero no solamente el ser humano tiene su am; todo ser viviente posee su propia ánima. Solamente los wekufe no posee ánima.
En relación a la muerte carnal del hombre, cuando el hombre se muere, su am se convierte en tu pijá y se resiste a alejarse de su cuerpo. Pero el estado de tu pijä es muy peligroso, pues el wekufe puede adueñarse de esa ánima y esclavizarla o ser usada por los Calcu
. Para salvarse, ella tiene que viajar a la isla de Ngill chenmaiwe que los muertos pueden alcanzar con las ayuda de las Trempulcahue, en este lugar se convertirá en alwe. Por esto en el funeral los parientes y amigos del difunto tratan de ahuyentar su ánima con gritos y golpes. Bajo la forma de alwe, el ánima podrá regresar cerca de sus queridos sin que los wekufe puedan amenazarla, y así ayudar a sus descendientes, sobre todo a sus nietos. En algunos casos cuando el ser humano ha logrado alcanzar su superación; en la isla Ngill chenmaiwe, el pillü puede lograr transformarse en pillán o en wangulén.
Finalmente con el transcurrir del tiempo, cuando ya los descendientes del muerto han perdido la memoria del difunto, su alwe vuelve a reunirse al Pu-Am y así el ciclo alcanza su conclusión.
El fin del ser humano es terminar de recorrer un camino que le permita el conquistar el conocimiento en sus cuatro formas: la creatividad, la imaginación, la intuición, la comprensión. Si el ser humano logra cumplir con este camino, alcanza el conocimiento de su propio ser y de su rol, es decir, se adueña de su propio filew y en la conclusión de su vida terrenal puede convertirse en un pillán. Por lo tanto no hay una separación neta entre el espíritu divino y los seres humanos, no solamente porque los segundos han sido engendrados por los primeros, sino porque pueden ellos mismo convertirse en pillán si son hombres, o en wangulén si se trata la mujer; y llegar así a vivir en el wenumapu. De aquí la importancia extraordinaria que adquiere el respeto hacia los padres (y muy especialmente hacia los abuelos), lo cual es el primero entre todos los deberes del admapu, el conjunto de las tradiciones. Para que el ánima de un ser humano puede convertirse en pillán o en wangulén, debe de existir una gran decendencia que siga recordando al muerto y honrando su memoria. Por lo tanto tener numerosos hijos que a su vez engendren un gran número de nietos es una necesidad fundamental para cada mapuche. Por ello el no tener descendencia sería un verdadero drama, ya que queda comprometida la posibilidad de cumplir con su filew y de alcanzar al wenumapu.
Así, los espíritus de los antepasados, los Pillán, y también los numerosos Ngen intervienen muy a menudo en los asuntos humanos a través del dominio de las fuerzas naturales. Así mismo los hacen los Wekufe, por lo general con la ayuda de los Calcu
. Los primeros premian a los hombres que se mantienen fieles al admapu a través de los frutos de la naturaleza, mientras castigan (o permiten a los Wekufe de castigar) con la sequía o las inundaciones, los terremotos, las enfermedades.

martes, 16 de septiembre de 2008

Venezuela - Mito Yanomami - Origen de dioses

Los Yanomami son un grupo lingüístico-cultural integrado por varios subgrupos, con rasgos socioeconómicos similares y lenguas emparentadas, que se encuentran repartidos entre Venezuela y Brasil. De dichos grupos se localizan en Venezuela los Yanomami y los Sanema-Yanoama. Ellos se autodenominan Yanomami. Este mito fue tomado y adaptado de la página web Encuentro Interamericano Chamánico:
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El cosmos comprende varias capas superpuestas. Una de ellas es la del “mundo de arriba” o de las almas, el cual está representado por el vientre de la serpiente anaconda. Este es el mundo celeste, que se diferencia del mundo terrenal por la abundancia de frutos de la naturaleza.
La capa en la cual viven los seres humanos se llama hei he misi y está en posición intermedia. En ella habitan también los “aparecidos” y los Hékura o espíritus del bosque, cuya presencia benéfica es de gran importancia en la vida de la comunidad. En el mito que comprende esta dimensión se explica también la llegada de los criollos, así como de las enfermedades atribuidas a Omayari, asociado al arco iris, visto aquí como un ente maléfico.
Otro de los mitos define el mundo inferior, compuesto por una capa de agua, asociado a lo húmedo y lo podrido, que tiene su origen en el choque de la tierra con el cielo.
Los Yanomami poseen un animal doble o noneshi que representa el linaje de cada individuo y con ello su identificación social. Cada individuo mantiene con su noneshi una estrecha vinculación, al punto de que la enfermedad o muerte de uno de ellos trae por consecuencia la de otro, familiar o no. Atribuyen los accidentes y enfermedades a causas sobrenaturales acarreadas por la agresión mágica de un chamán o un demonio. Estas pueden producirse a través de la “captura de la fuerza vital”, utilizando la magia.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Colombia - Mito Nukak - Universo

Los Nukak son un pueblo indígena que vive en la selva húmeda tropical, entre los ríos Guaviare e Inírida en el departamento del Guaviare, República de Colombia. Estos mitos sobre el universo fueron tomados de la página web Astrored:
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Consideran que hay tres mundos: arriba "hea"; el mundo donde vivimos ahora "jee" y el mundo de abajo "bak". Las personas vinieron a este mundo desde "bak", junto con algunos animales y plantas. "Kâk" significa persona, y el prefijo "nü" se aplica a quienes proceden de abajo y viven ahora en este mundo. En cambio, otra parte de los animales y plantas siempre han estado en este mundo y finalmente otros fueron el resultado de la acción del héroe cultural Mauro. En "hea", además de los astros viven espíritus.
Cuando la persona muere, se desprenden tres espíritus suyos: uno va a "hea" a donde vive el sol, es como la semilla de la gente, que al llegar allá no se enferma ni muere más, sino que vive cómodamente. Allá están también los árboles matrices y si los espíritus de "hea" comen mucho sus frutos, los árboles de este mundo producen grandes cosechas. Otro espíritu del fallecido, "nemep", queda en este mundo, en la selva y puede hacer mal a quien no quiere. Un tercer espíritu va a "bak", a las casas de las dantas y los venados, con quienes se casa y tiene hijos, por lo cual dantas y venados no deben ser cazados aquí, porque son parientes o inclusive antepasados. Todos los habitantes de abajo "bak münü" pueden ayudar a la gente a curarse cuando están enfermos o a conseguir alimento.
La enfermedad puede ser causada por ataques de dardos espírituales de los espíritus de los muertos o de los "takueyí" que viven en "hea" y también lanzan los rayos cuando están furiosos o pueden venir a hacer daño a este mundo. También una persona viva puede aprender a lanzar dardos de enfermedad o a curar las enfermedades.
Se considera que la salud depende de la integridad del éoro', una sustancia rojiza que rodea a la persona como un aura, que puede ser vista sólo por algunos en ciertas circunstancia y que puede ser dañada o reconstruida por poderes espirituales o físicos.

martes, 19 de agosto de 2008

Chile - Mito Mapuche - Espíritus

Los Mapuches han ocupado zonas de Chile y en Argentina en las Provincias de Neuquén y Río Negro. A la llegada de los conquistadores, superaban el millón de personas y nunca pudieron ser dominados por los españoles. Actualmente hay un movimiento de recuperación de sus aspectos culturales, su reconocimiento como etnia y de recuperación de sus tierras. La historia que acá se relata sobre los Pillanes es tomada de la página web de Wikipedia, basado en la obra de Alberto Trivero (1999), Trentrenfilú, Proyecto de Documentación Ñuke Mapu.
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Al principio, cuando aun no existía el tiempo y el wenumapu era obscuro, en aquel lugar, a partir del Pu-am que despertó, se originaron los espíritus antiguos y entre ellos aparecierón los primeros pillanes. Así, los pillanes junto a los demás espíritus antiguos, habitaron el wenumapu desde antes que el tiempo tuviera su comienzo y lograron traer luz a aquel lugar. Ellos lograron traer la luz, ya que ellos son como estrellas resplandecientes de luces y de colores, porque la luz y el color son engendrados por los mismos espíritus antiguos.
Entre los pillanes estaba Antu
, quien es el más poderoso entre ellos; y como tal decidió tomar a una wangulén como su propia inandomo (esposa preferida). Eso fue al comienzo de los tiempos, y desde entonces ha transcurrido un tiempo tan largo que nadie puede medirlo.
Se dice que la decisión de Antu, de elegir a la wangulén llamada Kuyén como su propia inandomo, trajo problemas, ya que aunque las wangulén aceptaron la elección de Antu y se conformaron con su voluntad, también les trajo gran envidia hacia Kuyén. Como el descontento aumentaba con el paso del tiempo y otros pillanes estaban celosos del poder de Antu, estos últimos permitían y animaban a que las wangulén hablaran cada vez con más fuerza en contra de Antu.
Debido a los celos y la rivalidad que eran muy grandes, se empezó a perder la armonía en el wenumapu, y no se respetaba el admapu
. Todo este mal era alimentado por el pillán Peripillán, quién sentía envidia del poder y el color de Antu.
Al ver la actitud de Peripillán, Antu decidió castigarlo, y con ello comenzó la gran lucha entre los pillanes; y así el resto de los pillanes y las wangulén tuvierón que unirse a la lucha. Como las fuerzas de la naturaleza
aun no eran entregadas a los Ngen, los pillanes y las wangulén las utilizaron para combatir; lo cual trajo más desequilibrio al wenumapu y al resto del universo mapuche. Así el combate fue muy violento, y el efecto de esta lucha alcanzó a todo el mapu (tierra), que fue sacudido, y también alcanzó al minchemapu y al ankawenu, y lo revolvió todo. Esto último traería posteriormente como consecuencia que los wekufe y los laftrache, que hasta entonces habían quedado confinados en el minchemapu, puedan desde entonces recorrer también el mapu y el ankawenu.
La lucha entre los pillanes duraba tanto tiempo, que los hijos de los espíritus antiguos alcanzaron a crecer hasta ser mayores, para unirse a la batalla. Pero en medio de la batalla sus hijos decidieron que era tiempo de que ellos tomaran el lugar de sus padres. Así se convirtió en una lucha de cada hijo en contra de su padre, y de cada la hija en contra de su madre. Antu y Peripillán se enfurecieron al ver que no se les respetaba, y por ello agarraron a sus hijos, que eran unos gigantes, del cabello largo que coronaba sus cabezas; y luego con fuerza fueron lanzados por entre densas nubes sobre la pedregosa mapu (tierra), que recién estaba siendo creada por Elmapu
. Al caer, los enormes cuerpos de los hijos de los pillán se destrozaron. Productos de esos impactos se arrancaron tremendos fragmentos de montañas y destruían las cumbres de los cerros y dejaron huellas en la superficie de la tierra. y los restos de sus macizos cuerpos formaron montañas o se enterraron profundamente, dejando inmensas profundidades que serían los numerosos lagos que existen en Chile.
Posteriormente y posiblemente debido a estos hechos, Antu y sus aliados lograron prevalecer; y así pudieron dominar a las fuerzas de Peripillán. Debido a la furia que tenía Antu, Peripillán y sus aliados fueron arrojados al mapu (tierra). Luego Antu pisoteó los cuerpos de los pillanes derrotados y tendidos sobre la superficie del mapu, hasta que se hundieron en la superficie de la tierra, hasta que alcanzaron la profundidad del mapu. Sin embargo la ira de Antu todavía no había cesado. Entonces levantó las piedras, y las rocas, y las montañas, y las echó encima de donde estaban sepultados los cuerpos; y así se formaron grandes cadenas de cerros encima de los pillán vencidos. Como Peripillán era el más poderoso de todos ellos, Antü echó sobre su cuerpo las rocas más grandes, formando de este modo lo que sería el volcán Osorno
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Este castigo casi apagó la multitud de luces de estos pillanes, quedando todas sus luces convertidas en una: la luz del fuego
, similar a la de Peripillán. Debido a que desde entonces tratan inútilmente de arrancarse, ocasionan con ello que el mapu entero se sacuda por sus movimientos; y si sus cuerpos de llamas logran atravesar las montañas hasta alcanzar las cumbres más elevadas, por allí logran sacar un brazo o una mano que se resbala por los costados del volcán, como unas enormes culebras de fuego (lava). Pero todo es inútil, ya que no se puede evitar el castigo de Antü; y sus cuerpos, en lugar de convertirse en luz y llegar al wenumapu, se apagan y se convierten en piedra.
Luego, al querer Antu castigar a las wangulén vencidas en ambas batallas, éstas se pusieron a llorar y a implorar su perdón, y lloraron tanto, que sus lágrimas se convirtieron en toda el agua que existen en el mapu. Debido a ello, Antu se apiadó de ellas y como castigo sólo les disminuyó sus luces, dejándolas como el brillo de simples estrellas.
Luego de la batalla y los castigos dados, las madres lloraron cuando vieron los cuerpos despedazados de sus hijos, y empezaron a lamentarse y a llorar. Debido a ello el Pu-am se conmovió y además decidió recuperar el equilibrio. Por ello decidió primeramente que los cuerpos volvieran a llenarse de vida. Si bien Pu-am permitió que volvieran a ser seres completos y habitaran el mapu, no permitió que recuperaran su forma antigua, y los castigó reencarnándolos en otras formas. Así fue como el hijo de Peripillán fue convertido en una inmensa culebra cuyo nombre es Kaykayfilú y el hijo de Antü fue convertido en otra inmensa culebra cuyo nombre es Trentrenfilú. Posteriormente, Pu-am decidió que cada espíritu quedara en su lugar y cumpliera su propósito, y que todos cumplieran con el admapu. Producto de esta orden, Elche decidiría posteriormente crear al hombre; y, como este pueblo mapuche está relacionado con los pillanes y las wangulén, el mapuche tiene la posibilidad de poder llegar a ser uno de ellos.

domingo, 20 de julio de 2008

República Dominicana - Mito General - Espíritu


La ciguapa es un personaje mítico que vive en el corazón rural de la República Dominicana, especialmente en las regiones montañosas. Aunque también se habla de ciguapas en Holguín, Cuba, parece que es un personaje típicamente dominicano y que habría sido llevado por los dominicanos que fueron a luchar por la Independencia cubana. Se asemeja al Curupí guaraní y la Churel hindú. Este mito fue tomado y adaptado de la página web Mi país:
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Las ciguapas son mujeres de tez morena con ojos negros rasgados y con el pelo negro, suave y lustroso. El pelo es tan largo que llega a constituir su única vestimenta. Para algunos son pequeñitas, con el cuerpo desproporcionado, mientras que para otros tienen piernas largas y delgadas. Incluso algunos dicen que su piel es azul.
Pero lo que verdaderamente distingue a la ciguapa "moderna" es que tiene los piés al revés, dirigidos hacia atrás.
Suelen salir de noche de los bosques y cuevas donde residen en nuestras montañas, emitiendo un gemido suave, que es su único medio de comunicación vocal. Son inofensivas, muy tímidas y temen a los humanos. Atraen a los caminantes de sexo masculino, los que desaparecen luego de haber sido seducidos.
Pueden atraparse en una noche de luna llena con el auxilio de un perro manchado (blanco y negro) y que sea "cinqueño" (polidactílico), es decir que tenga seis dedos (pero la mayoría de las personas cree que los perros solamente tienen cuatro dedos). Por esas condiciones, se puede decir que es prácticamente imposible atrapar las ciguapas.

jueves, 17 de julio de 2008

Chile - Mito Rapa Nui - Espiritu


Rapa nui es el nombre de una etnia habitante de la Isla de Pascua, Chile. Esta denominación se hizo posteriormente extensiva para denominar tanto al pueblo aborigen como a su idioma y a la isla que habitan. La comunidad estaba dividida en tribus con clases muy estratificadas, cada una de las cuales ocupaba una zona, siempre con franja costera. Se estima que su población sufrió en el pasado una crisis de sobrepoblación, lo que habría provocado guerras entre las tribus, luego de las cuales los nativos comenzaron a vivir en cuevas y debieron padecer periódicamente la escasez de alimentos. El siguiente mito, versión de Oreste Plath, trata sobre el demonio Aku Aku y fue tomado y adaptado de la web Todohijos.cl.
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Unos diablos, una tarde calurosa, se despojaron de sus ropas para entregarse al sueño. Pero aconteció que pasó un joven de apuesta figura y pudo observar con gran admiración que sus cuerpos carecían de carne y se les podía ver y contar las costillas. A Takuihu -que así se llamaba el joven- se le quedó fuertemente grabado en la memoria tan extraño espectáculo.
Otro diablo por ahí cercano había estado observando la escena y prorrumpió en grandes gritos, hasta despertar a sus colegas y les refirió que Takuihu los había sorprendido durmiendo.
Los diablos, por temor al ridículo en que caerían entre los isleños si Takuihu contaba algo sobre su curiosa contextura, resolvieron salirle al encuentro, jurándose darle muerte si les decía que los había visto desnudos.
Interrogado el joven, que no tenía un pelo de tonto, negó con todo aplomo. Juró en tal forma, que los diablos lo creyeron sincero.
Los diablos lo acompañaron hasta su casa y no dejaron de vigilarlo y escuchar sus conversaciones, por si hacía comentarios sobre sus escuálidos cuerpos. Durante dos días estuvieron escuchando pero el joven les había espiado y guardaba la más absoluta reserva.
Después de este tiempo se retiraron, seguros de que el secreto de sus ridículos cuerpos no era conocido por ningún mortal.
Pero cuando Takuihu se vio libre de los diablos, cogió un trozo de toromiro y talló en él la figura descarnada que tenía en su memoria.
Tal fue la razón de las primeras imágenes de Aku Aku que se tallaron en Pascua y éste el medio de comunicación que encontró el nativo sin recurrir al lenguaje, para contar lo que había visto.

viernes, 11 de julio de 2008

Chile - Mito Chilote - Espíritu


Los chilotes son indígenas que habitan el archipiélago de Chiloé, de donde les viene el nombre. Sus antepasados fueron náufragos mapuches. Se han esparcido por toda la Patagonia en territorios de Chile y Argentina. El siguiente mito sobre el espíritu Millalobo fue recogido de la página web Ser Indígena:

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El Millalobo habita en lo más profundo del mar, y fue concebido bajo el mandato y protección del espíritu de las aguas Coicoi-vilu, por una hermosa mujer en amores con un lobo marino durante el período en que las aguas del mar invadieron la tierra.
Tiene el aspecto de una gran foca, su rostro tiene aspecto de un hombre y de pez.
La parte superior del tórax tiene aspecto humano y el resto de su cuerpo tiene formas de lobo marino. Está cubierto de un corto y brillante pelaje de color amarillo oscuro, de ahí su nombre Millalobo (de milla: oro) o Lobo de Oro.
Comparte su vida con la Hunchula, hija de una vieja machi, llamada la Huenchur, y cuando las condiciones lo permiten sale con su amada a las playas solitarias con la intención de disfrutar de los rayos del sol.
El Millalobo, fue envestido por Coicoi-Vilu, como amo y señor de todos los mares y por lo tanto es el jefe supremo de todos los seres que en ellos habitan. De esta manera está en el nivel jerárquico más alto del gobierno de los mares y se le puede comparar con Neptuno de la mitología griega. Como dueño y señor, de gran poderío, delega sus importantes funciones, en varios miembros subalternos encargados de hacer cumplir sus mandatos y voluntad. Esto va desde sembrar peces y mariscos, cuidar de su desarrollo y multiplicación, dirigir las mareas o controlar las calmas y tempestades. También están bajo su mandato las acciones de seres maléficos como la Vaca Marina, el Cuero, el Cuchivilu y el Piuchén.
De su unión con la hermosa Henchula nacieron la Pincoya, la Sirena y el Pincoy, quienes como buenos hijos ayudan y desempeñan importantes papeles en los vastos dominios de su poderoso padre.

jueves, 19 de junio de 2008

Colombia - Mito General - Espíritu


El mito de la Candileja es común a varias regiones del país. La narración que presentamos a continuación fue tomada de la página web Toda Colombia:
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La Candileja es una bola ígnea de tres hachones o luminarias, con brazos como tentáculos chisporroteantes de un rojo candela, que produce ruido de tiestos rotos. Persigue a borrachos, infieles y a padres de familia irresponsables y blandengues. Asusta también a los viajeros que transitan en horas avanzadas de la noche. Los abuelos y tatarabuelos, en hogares de familias numerosas, cuentan esta leyenda una y otra vez para escarmiento o como lección moral a sus hijos y nietos.
Según cuentan, hace muchísimos años había una anciana que tenia dos nietos a quienes consentía demasiado, tolerándoles hasta las más extrañas ocurrencias, groserías y desenfrenos. Las infantiles ocurrencias llegaron hasta exigirle a la viejita que hiciera el papel de bestia de carga para ensillarla y luego montarla entre los dos; la abuela accedió en el acto para la felicidad de sus dos nietos, quienes anduvieron por toda la casa como sobre el más manso cuadrúpedo.
Cuando murió la anciana, San Pedro la recriminó por la falta de rigidez en la educación de sus dos pimpollos y la condenó a purgar sus penas en este mundo entre tres llamaradas de candela que significan: el cuerpo de la anciana y el de los dos nietos.

Colombia - Mito General - Espíritu


El mito del Sombrerón se trata de un personaje que vivió en épocas pretéritas en diferentes pueblos de Colombia. Se encuentra también en la mitología de Guatemala y de México. La siguiente versión fue tomada de la página web Toda Colombia:
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El Sombrerón era un enigmático hombre que vestía de negro y se ponía un gran sombrero del mismo color, montaba un brioso caballo también negro que se confundía con la noche, no hablaba con nadie y a nadie le hacía daño; aparecía y desaparecía como por encanto.
Al hombre se le encontraba en las orillas del camino y aunque ya murió, la gente sigue sintiendo su presencia. Físicamente se le describe como un hombre maduro, con un sombrero grande, bien vestido, de rostro sombrío y en actitud de observación permanente. Las personas que lo han visto aseguran que lo acompañan dos enormes perros negros cogidos por gruesas cadenas.
Los trasnochadores que lo han visto o a quienes se les ha presentado, dicen ver la figura que les sale al camino, los hace correr y les va gritando "Si te alcanzo, te lo pongo". Siempre persigue a los borrachos, a los peleadores, a los trasnochadores y los jugadores tramposos y empedernidos. Aprovecha los sitios solitarios. En noches de luna es fácil confundirlo con las sombras que proyectan las ramas y los arbustos. Llega siempre de noche a todo galope, acompañado de un fuerte viento helado y desaparece rápidamente.
Fue famoso en Medellín en 1837, cuando recorría todas las calles. Aparecía cuatro o cinco viernes seguidos, volvía a aparecer uno o dos meses después. Parece que fuera el sombrerón, el espanto propio de Medellín.
Hay crónicas también de sus andanzas por pueblos del suroeste como Andes, Bolívar y Jardín y por los poblados a orillas de los ríos San Juan y Baudó. En otras regiones colombianas como el Tolima, el Huila y al oriente del Valle del Cauca, se le denomina como El Jinete Negro y se le describe en forma muy similar a como se ha descrito aquí.
Por el suroeste antioqueño, lo mencionan también como "El Jinete sin Zamarros", y se le describe con ligeras variantes. Le atribuyen distintas formas de presentación, la más frecuente de las cuales es la de un hombre alto y corpulento, enlutado, que termina en una calavera, ornada con un negro sombrero de anchas alas.

Colombia - Mito General - Espíritu


El mito de la Madremonte se presenta en distintas regiones de Colombia. El mito es conocido también en Brasil, Argentina y Paraguay con nombres como: Madreselva, Fantasma del monte y Madre de los cerros. Este relato fue tomado de la página web Toda Colombia:
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Los campesinos y leñadores que la han visto, dicen que es una señora corpulenta, elegante, vestida de hojas frescas y musgo verde, con un sombrero cubierto de hojas y plumas verdes. No se le puede apreciar el rostro porque el sombrero la opaca. Hay mucha gente que conoce sus gritos o bramidos en noches oscuras y de tempestad peligrosa. Vive en sitios enmarañados, con árboles frondosos, alejada del ruido de la civilización y en los bosques cálidos, con animales dañinos.
Cuentan que cuando la Madremonte se baña en las cabeceras de los ríos, estos se enturbian y se desbordan, causan inundaciones, borrascas fuertes, que ocasionan daños espantosos.
Castiga a los que invaden sus terrenos y pelean por linderos; a los perjuros, a los perversos, a los esposos infieles y a los vagabundos. Maldice con plagas los ganados de los propietarios que usurpan terrenos ajenos o cortan los alambrados de los colindantes. A los que andan en malos pasos, les hace ver una montaña inasequible e impenetrable, o una maraña de juncos o de arbustos difíciles de dar paso, borrándoles el camino y sintiendo un mareo del que no se despiertan sino después de unas horas, convenciéndose de no haber sido más que una alucinación, una vez que el camino que han trasegado ha sido el mismo.
Dicen que para librarse de las acometidas de la Madremonte es conveniente ir fumando un tabaco o con un bejuco de adorote amarrado a la cintura. Es también conveniente llevar pepas de cavalonnga en el bolsillo o una vara recién cortada de cordoncillo de guayacán; sirve así mismo, para el caso, portar escapularios y medallas benditas o ir rezando la oración de San Isidro Labrador, abogado de los montes y de los aserríos.

Colombia - Mito General - Espíritu


El mito de la Patasola es propia de toda la región antioqueña y el Tolima grande. La siguiente caracterización está basada en Agustín Londoño en su libro El testamento del Paisa, así como en Leyendas populares colombianas de Javier Ocampo López. Fue tomada y adaptada de la página web Raíces Paisas.
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Cuentan que la Patasola es el espíritu de una mujer infiel que tenía amores con el patrón de su esposo; cuando el esposo descubrió el engaño mató al patrón con un machete y a ella le cortó una pierna, ella corrió con su única pierna hasta que se desangró y murió. Tambien cuentan que era una mujer que perdió una pierna por estar cortando leña un Viernes Santo, cuando supuestamente nadie debe trabajar ni hacer nada, y quedó condenada a errar por el mundo, y se oyen sus gritos de dolor en la noche, con la particularidad de que cuando se oye lejos está cerca y cuando se oye cerca esta lejos.
Es una figura femenina con una sola pata en forma de tronco de árbol que termina en una pezuña o una garra de oso, con la que avanza con rapidez. Tiene un solo seno en el pecho y brazos muy largos con manos como garras. Su aspecto es aterrador : cabellera enmarañada, grandes ojos de tigresa, boca grande, colmillos enormes.
Habita en los montes y se la ha visto cantando trepada en un árbol esperando la salida de la luna. Es defensora de los animales salvajes y de los montes. Se cree dueña y señora de la selva rodeada de fieras y bichos maléficos. Persigue a los cazadores, a los mineros y a los aserradores y odia los sembrados, los machetes y los perros.
Se presenta a veces como una mujer bellísima y seductora que llama a los hombres y los atrae para enamorarlos, pero a medida que avanza hacía la oscuridad del bosque se va transformando en un mostruo con ojos de fuego, boca inmensa con dientes de felino, y una cabellera de medusa despeinada que cae sobre el rostro para ocultar su fealdad y los devora hasta dejar los huesos pelados y regados por todas partes; los que consiguen escapar regresan trastornados.
En otras ocasiones, oyen los lamentos de una mujer extraviada; la gritan para auxiliarla, pero los quejidos van tornándose más lastimeros a medida que avanza hacia la víctima y, cuando ya está muy cerca, se convierte en una fiera que se lanza sobre la persona, le chupa la sangre, y termina triturándola con sus agudos colmillos.
Despista a los cazadores y a los perros, borrando las huellas de las piezas de caza y deja en su lugar la huella de su pezuña o imitando la del animal perseguido en sentido contrario hacia donde escapan los animales , lo cual hará extraviarse en el bosque a los cazadores, con el fin de acercarse a velocidades increibles para poder atacarlos, o para atormentarlos por las noches con caricias torpes hasta debilitarlos.
Tambien persigue a los a los mineros que tengan muchas herramientas, porque odia el hacha, la peinilla o el machete y castiga a los agricultores mandándoles vendavales para destrozar sus plantíos, y más si son de maíz.
Ocasionalmente también se aparece a los niños como una mariposa que los sonsaca hasta el bosque para chuparles la sangre.
Dice la Leyenda que cuando ella mata a alguien, se sienta contenta a cantar:
"Yo soy más que la sirena; en el monte vivo sola; y nadie se me resiste; porque soy la Patasola. En el camino, en la casa, en el monte y en el río, en el aire y en las nubes, todo lo que existe es mío".
El único modo de aullentarla es estar siempre acompañado de animales domésticos, principalmente perros, o recurriendo a la candela o a un hacha. Cuando hacheros o mineros se pierden en la selva, es corriente el dicho: “Se lo llevó la Patasola”.

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Este mito del Mohan, Mojan o Muan es el más generalizado en Colombia y está enraizado en costumbres indígenas. Es relatado por Agustín Londoño en su obra El testamento del Paisa (1988), y fue tomado de la página web Raíces Paisas.
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Se dice que el Mohán era un hechicero que tuvo una visión anticipada de la llegada de los españoles y de los terrores de la conquista, por lo cual se refugió en el monte y se convirtió en el dios de los ríos. Su nombre corresponde a la voz muisca “mojas”, con que los Chibchas denominaban a sus sacerdotes o hechiceros. Para algunos es una divinidad acuática; para otros es un espíritu maléfico que causa muchos daños imperdonables.
Su descripción es la de un indio viejo de tamaño gigantesco, aspecto demoníaco y parecido a una fiera. Personaje vegetal, musgoso, su cuerpo esta cubierto con una larga cabellera desgreñada, con uñas muy largas y afiladas. Parece tener cara de león a causa de la abundante melena, con tez quemada, sus ojos son desorbitados y chispeantes como brasas encendidas, su boca muy grande y con dientes de oro.
Espíritu tutelar de las aguas; vive en los pozos oscuros de los ríos y quebradas tropicales Tiene un silbido profundo que es escuchado en todo el monte. Ha sido visto fumando tabaco, arreglando atarrayas, cantando y tocando tiple. Bogas, pescadores y lavanderas lo vieron infinidad de veces en la playa del rio, pescando, cocinando, peinándose; o bajar en una balsa bien parado, por "la madre del río" tocando guitarra o flauta. En noches de tempestad lo han visto pescando y riendo a carcajadas.
Es travieso, medio sátiro, andariego, aventurero, músico, libertino, juguetón y con las muchachas es enamoradizo, bastante sociable, muy obsequioso y serenatero. Pero tambien puede ser traicionero y receloso, perseguidor de muchachas, hipnotizador, embaucador y feroz.
Como vive en los ríos, le gusta asomarse a ver bañar las muchachas bellas y a las lavanderas, para llevarselas para el monte.
Los pescadores se quejan de hacerles zozobrar sus embarcaciones, de raptarles los mejores bogas, ahuyentarles los peces, robarles las carnadas y los anzuelos; dicen que les enreda las redes de pescar, llegando a veces a ahogarlos, sobre todo a orillas del río Magdalena; es pues, el responsable de la muerte de los que perecen ahogados en los ríos selváticos.
Es además antropófago, se roba los niños y después de chuparles la sangre se los come asados.
Dicen tambien que se le ve siempre como un espíritu justiciero que castiga las transgresiones de las normas religiosas: castiga a los hombres que no oyen misa y trabajan en día de precepto, llevándoselos a las insondables cavernas que posee en el fondo de los grandes ríos.
Siempre que lo veían, su fantasmal aparición era indicio de males mayores como inundaciones, terremotos, pestes, etc
Para ahuyentar al Mohán, los pescadores utilizan plomadas de cobre en sus redes y atarrayas, además de navegar corriente arriba; y como es un gran fumador, para calmarlo le dejan tabaco en las rocas cerca a los ríos.