Este blog desea servir de vehículo de encuentro y de divulgación de los mitos latinoamericanos, para contribuir a que los antiguos personajes y situaciones simbólicas arquetípicas se contacten de nuevo con nuestras conciencias, despertando esa antigua habilidad que tenían nuestros antepasados de leerlas intuitivamente y de servirse de ellas como alimento espiritual. Para contextualizar el tema recomendamos iniciar con las lecturas de Pueblos indígenas en Latinoamérica, Pueblos indígenas en Colombia, Sentir Indígena, Definición de Mito,Consecuencias de olvidar los mitos, Mitos en Latinoamérica, Formas del Mito y Mitos de Creación. En estos últimos se desea hacer un especial énfasis.


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viernes, 25 de julio de 2008

Venezuela - Mito Warao - Origen de los astros

Los Warao son un pueblo indígena de Venezuela que habita el delta del Orinoco y parte del sur del estado Monagas, compuesto por más de 36.000 personas. El mito que transcribimos sobre el origen de los astros fue recogido por Johannes Wilbert en su libro Textos Folklóricos de los Indios Warao, y fue tomado de la página web El firmamento Warao.
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Los Warao vivían "allá arriba en el cielo". Había casas muy largas y cerca de ellas crecían las palmas manaca. Había un joven Warao a quien llamaban 'Buen brazo' que tenía su arco y su flecha.
Cuando el disparaba a un pájaro jamás erraba el blanco; caía del primer flechazo. /.../ pero una vez le sucedió que, al flechar a un pájaro, erró la puntería y la flecha se alejó, rozando las plumas del pájaro. El flechero se fijó en la trayectoria de la flecha: comprobó que caía en la orilla del río. Allá se dirigió, el flechero y llegó al lugar de la caída. ¿Dónde habrá caído mi flecha? La buscó por todas partes pero no podía encontrarla.


De pronto observó un huequito y comenzó a cavar. Y cavando, atravesó el piso del cielo. Al desfondarlo contempló la tierra. Entonces aquel joven cogió las cabullas de un chinchorro y las descolgó hasta la tierra. Por ellas se deslizó hasta abajo. Así deslizándose llegó a la tierra.


Observó si había comida. Había yuca, moriche, báquiros y toda clase de animales, toda clase, mucha. /.../ El joven estuvo buscando su flecha pero no la encontró. Se dispuso a subir de nuevo al cielo para informar a sus congéneres.
En cuanto llegó al cielo, aquel joven se puso a contar. /.../ Entonces todos los Waraos comenzaron a gritar: -Vámonos: Aquí no teníamos comida y la hemos encontrando en abundancia... Inmediatamente prepararon sus chinchorros para bajar a la tierra. Aquel joven fue el primero en salir y caer sobre la tierra. Detrás bajaban cantidad de Waraos. Bajaban sin dificultad, pero todavía quedaban muchos Waraos arriba en el cielo.


En eso le tocó bajar a una mujer grávida y llegó al lugar del hueco. Pero quedó atascada por causa de su preñez y quedaron asomando sus nalgas que se convirtieron en el lucero de la mañana. Esa estrella brillante es el trasero de aquella mujer grávida. Así que la mitad de los Waraos se quedaron en el cielo. Vale decir que así nace el planeta Venus.

domingo, 20 de julio de 2008

Colombia - Mito Okaina - Creación

Los Okainas son un pueblo indígena que hace parte de una etnia muy cercana cultural y linguísticamente a los huitotos de la Amazonía Colombiana. El siguiente mito fue relatado por el Abuelo Siake, y tomado de la obra Racionalidad y Discurso (2003) de los autores Adolfo Chaparro y Christian Shumacher.
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En el principio, el Padre abrió los ojos. Sus ojos estaban vacíos y no vio nada. Después de mucho parpadear terminó por percibir un puntito entre la nada, una basurita de nada.


A medida que parpadeaba y parpadeaba con sus ojos vacíos, ese punto fue creciendo.


Se acercaba y se alejaba, se agrandaba y se achicaba esa basurita de nada, hasta que ese punto se metió entre su ojo y se convirtió en el iris.


Pero a esto mismo, a esto que era casi nada, lo empezó a extender y a darle consistencia, hasta que fue bien firme aquella cosa.


En ella se sentó y comenzó a crear todas las cosas. Las creaba buscando las palabras desde su banco de sabedor.

Paraguay - Mito Lengua - Origen seres humanos


El siguiente mito relata el origen de los seres humanos, según el pueblo indígena de los Lengua, de Paraguay. Esta narración fue recogida por el antropólogo escocés James G. Frazer (1994) en su obra El Folklore en el Antíguo Testamento.
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El creador, en forma de esacarabajo, habitaba en un agujero del suelo, y formó al hombre y a la mujer con el barro que extraía de su morada subterránea.

Al principio, hombre y mujer estaban unidos "igual que dos hermanos siameses" y fueron enviados al mundo en esa incómoda situación. Una vez en él tuvieron que luchar con gran desventaja contra una raza de seres poderosos que el escarabajo había creado anteriormente.

De modo que el hombre y la mujer rogaron al creador que los separase.

Él accedió a la petición y les dio la capacidad de propagar la especie.

Y el hombre y la mujer fueron los primeros antepasados de la humanidad.

Pero el escarabajo, tras haber creado el mundo, dejó de interesarse por él o de tomar parte activa en sus destinos.

Perú - Mito Shipibo - El diluvio


Los Shipibo-Conibo forman uno de los grupos indígenas del oriente peruano. Hay dos comunidades que se han mezclado entre si: los Shetebo que antiguamente vivían debajo de Contamana, ahora se encuentran integrados a los Shipibos. La población alcanza unas 25,000 personas repartidas entre 108 caseríos o comunidades nativas. Para explicar los orígenes de los humanos, los Shipibo relatan el siguiente mito, que fue tomado de la página web Mundo Shipibo-Conibo:
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Tiempo atrás apareció al borde del rió Soaya un hombre joven con escamas brillantes. Su piel era clara como un espejo, sus flechas eran de oro y su canoa roja como la sangre. El joven amarró su canoa a un árbol de limón y sujetó una campana de oro a la rama más alta. Cada mañana tocaba la campana y se iba de pesca, regresando con muchos peces que compartía generosamente con los Shipibo.

Por su lado los hombres Shipibo regresaban de la pesca con las manos vacías. Sus mujeres se burlaban de ellos diciendo: ¿Por qué ustedes no pueden traer abundante pescado como el extranjero? Celosos de su exito los hombres decidieron matar al joven, enterrándolo vivo. Un dia, toda la gente salia del pueblo para pescar, menos una pareja que se quedó porque la mujer pensaba que iba a dar a luz. Al constatar su error, ellos corrieron por la playa para alcanzar a los demás cuando los sorprendieron unos gritos desesperados: descubrieron al joven de la tunica brillante enterrado hasta el cuello en el barro resbaloso.
'Déjalo allí', dijo la mujer, pero su esposo decidió rescatarlo. El extranjero, muy agradecido por obtener su libertad, les dijo: ‘regresen ustedes rápido a su casa y suban al árbol genipa, porque el viento vendrá del norte y otro vendrá del sur, y las lluvias no van a cesar hasta que las montañas, los árboles, los animales y todos los seres humanos hayan desaparecido de la tierra'. Diciendo estas palabras el hombre se tiró al agua y no se le vio nunca más. La pareja trato de advertir a sus parientes del desastre inminente, pero ellos estaban tomando masato y no quisieron escuchar.

Tres días más tarde, hubo un eclipse total de sol y el mundo se puso en tinieblas. Una lluvia torrencial empezó a caer, con truenos y relámpagos. Granizos de un tamaño nunca antes visto cayeron del cielo. La pareja subió al árbol del genipa como había indicado el joven. Muy pronto el agua sumergió a todas las casas, las plantas los animales y los seres humanos en el diluvio. Las aguas subieron más y más, inundando los árboles del bosque. Pero la genipa siguió creciendo tal como un hongo desmesurado.
Cuando finalmente cesó la lluvia, el hombre empezó a bajar del árbol, cuidadosamente de rama en rama. Para probar la solidez del suelo, tiró los frutos de la genipa. El primer fruto cayó en el agua, el segundo se cayó en el barro. El tercer fruto cayó sobre tierra firme. El hombre pudo bajar por fin del árbol. Miró alrededor, pero no vio nada. El pueblo entero había desaparecido y en su lugar había una cocha grande.

El hombre llamaba y llamaba, pero nadie contestaba. Caminaba de un lado a otro sin encontrar a nadie. Al regresar al árbol genipa tuvo la sorpresa de encontrar tres grandes ceramios pintados colmados de yuca, carne asada y masato. Después de comer a gusto, el hombre se fue de nuevo en busca de otros seres humanos. Al regresar volvió a encontrar los tres platos llenos de alimentos. Decidió esconderse detrás de la genipa para descubrir quienes estaban trayendo los regalos. Y después de corto tiempo, vio aproximarse por la cocha una canoa manejada por dos hermosas mujeres. El primer impulso del hombre fue agarrar a la primera mujer. ¡Suéltame! grito la primera mujer, ¡yo no soy para ti ! pero el hombre no hizo caso y la tomo por la fuerza. Como resultado de aquella unión imprevista, nacieron de entre los dedos de los pies de la mujer, seres humanos diminutos para repoblar el mundo. ¡Idiota!, dijo la mujer, ‘mi acompañante, que es hija del inca, iba a ser tu esposa. Yo solamente soy su sirvienta. ¡Cometiste un error imperdonable!
La historia trata de la destrucción por inundación del tercer mundo y el inicio del presente, el cuarto mundo. El primer mundo fue destruido por un incendio y el segundo reventó cuando el cielo cayó sobre la tierra. Al inicio de cada recreación de los seres humanos emergían al mundo siguiente por una escalera invisible. Se cree que el mundo presente tiene que desaparecer muy pronto, pero que la humanidad reaparecerá en el mundo siguiente. Su concepto del mundo no es lineal sino cíclico donde los opuestos se concilian y la destrucción la vida y la muerte, el verano y el invierno, el dia y la noche lo bueno y lo malo.
El árbol de genipa simboliza al árbol cósmico. Todos los frutos cuelgan del árbol y, en otras versiones, cuando se tira el tercer fruto al suelo, éste revienta derramando muchas semillas sobre la tierra. Cultivos como el pimentón, la calabaza y la yuca brotaron debajo del arbol, la genipa simboliza también la escalera invisible que reúne la tierra con el cielo. Los espíritus tienen que bajar por ella para renacer en nuestro mundo. Por estar razón los niños que han de repoblar el mundo tienen que nacer debajo del árbol cósmico.
Después del diluvio, el río sagrado se convirtió en el laberinto de canales y lagunas que caracterizan la Amazonas de hoy. Los conibo creen que su lugar de emergencia en el mundo presente fue Cumancaya y no Soaya. Cuando el agua luce cristalina como un espejo, aun puede vislumbrar el reflejo del primer pueblo que desapareció debajo del diluvio.

Perú - Mito Shipibo - Origen de los astros


Los Shipibo-Conibo forman uno de los grupos indígenas del oriente peruano. Hay dos comunidades que se han mezclado entre si: los Shetebo que antiguamente vivían debajo de Contamana, ahora se encuentran integrados a los Shipibos. La población alcanza unas 25,000 personas repartidas entre 108 caseríos o comunidades nativas. Para explicar los orígenes de los humanos y de algunos astros, los Shipibo relatan el siguiente mito, que fue tomado de la página web Mundo Shipibo-Conibo:
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Dios había creado al sol y la luna como dos divinidades que no deberían juntarse jamás, pero desobedecieron los consejos. A consecuencia de estos amores siderales la luna se vio embarazada.

Una noche de tormenta un rayo abrió el vientre de la luna y bajaron a la tierra siete niños de conformación humana. El más pequeño de los hijos del sol y de la luna llegó al mundo con habilidades que no poseían sus otros hermanos. Para escaparse de las persecuciones en la tierra, el hermano menor disparaba cantidades de flechas al aire construyendo así una escalera por la que regresarían hasta el infinito. Por esa escalera endeble, y convertidos en hormigas curiuinsis provistas de trocitos de hojas, los siete hermanos subieron en busca de sus padres portando el mensaje de la selva.

Al llegar a un inmenso lago poblado de caimanes feroces quisieron ganar la otra orilla utilizando los lomos de los lagartos como pasaderos. Una de las fieras tronchó el muslo del hermano- guía y en la lucha siguiente todos corrían el riesgo de ser devorados. El sol se compadeció de sus hijos y les convirtió en la constelación, que los colonos conocen por el nombre de las Siete Cabritas (las Pleyades) y que los Shipibo llaman huishmabu. Una de las estrellas se llama quishi huma, sin pierna en recuerdo del hombre-guía.

La altura y posición de estas estrellas con relación a la tierra es interpretada por los indígenas como el avance de las estaciones del año que orientan la vida de los Shipibo. El invierno y el verano están anunciados por la declinación de las Siete Cabritas y ese conocimiento sirve a los Shipibo para orientar sus actividades de caza y pesca.

Así, el mito de huishmabu forma parte del calendario. Después de las privaciones del invierno, cuando los crecientes son muy grandes, ‘los peces se pierden en el agua' y la lluvia cae dia tras dia. Asi cada estrella cada constelación es conocida y tiene su nombre y su historia.

Las estrellas dan vueltas alrededor del sol. Pasan por el río-cielo en sus canoas. La estrella Nete Huishtin (Venus) siempre busca sube y baja tres veces antes de subir definitivamente. Allí hay fuerte corriente. Todo se relaciona con el conocido río. No estamos solos en el universo. Existen otros mundos poblados, por ejemplo la Vía Láctea, o Nahua Bay, el camino de otras gentes.

República Dominicana - Mito General - Espíritu


La ciguapa es un personaje mítico que vive en el corazón rural de la República Dominicana, especialmente en las regiones montañosas. Aunque también se habla de ciguapas en Holguín, Cuba, parece que es un personaje típicamente dominicano y que habría sido llevado por los dominicanos que fueron a luchar por la Independencia cubana. Se asemeja al Curupí guaraní y la Churel hindú. Este mito fue tomado y adaptado de la página web Mi país:
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Las ciguapas son mujeres de tez morena con ojos negros rasgados y con el pelo negro, suave y lustroso. El pelo es tan largo que llega a constituir su única vestimenta. Para algunos son pequeñitas, con el cuerpo desproporcionado, mientras que para otros tienen piernas largas y delgadas. Incluso algunos dicen que su piel es azul.
Pero lo que verdaderamente distingue a la ciguapa "moderna" es que tiene los piés al revés, dirigidos hacia atrás.
Suelen salir de noche de los bosques y cuevas donde residen en nuestras montañas, emitiendo un gemido suave, que es su único medio de comunicación vocal. Son inofensivas, muy tímidas y temen a los humanos. Atraen a los caminantes de sexo masculino, los que desaparecen luego de haber sido seducidos.
Pueden atraparse en una noche de luna llena con el auxilio de un perro manchado (blanco y negro) y que sea "cinqueño" (polidactílico), es decir que tenga seis dedos (pero la mayoría de las personas cree que los perros solamente tienen cuatro dedos). Por esas condiciones, se puede decir que es prácticamente imposible atrapar las ciguapas.