Este blog desea servir de vehículo de encuentro y de divulgación de los mitos latinoamericanos, para contribuir a que los antiguos personajes y situaciones simbólicas arquetípicas se contacten de nuevo con nuestras conciencias, despertando esa antigua habilidad que tenían nuestros antepasados de leerlas intuitivamente y de servirse de ellas como alimento espiritual. Para contextualizar el tema recomendamos iniciar con las lecturas de Pueblos indígenas en Latinoamérica, Pueblos indígenas en Colombia, Sentir Indígena, Definición de Mito,Consecuencias de olvidar los mitos, Mitos en Latinoamérica, Formas del Mito y Mitos de Creación. En estos últimos se desea hacer un especial énfasis.


Para hacer de este Blog un espacio compartido, agradeceremos los aportes de los lectores, ya sea para transcribir el mito de un país, como para expresar sus opiniones sobre la página o sobre algún mito en particular. En ambos casos pueden utilizar el vínculo de COMENTARIOS que hay al final de cada mito. ¡Ayúdenos a hacer de esta página un Banco de Mitos Latinoamericanos!

En agosto de 2019 ofrecimos unas estadísticas de Las 10 entradas más visitadas en 11 años.




martes, 13 de agosto de 2019

Argentina - Mito Tehuelche - Creación del sol y de la luna


Los tehuelches se dividen en dos grandes grupos: los del Norte y los del Sur. Los primeros vivían en una amplia área desde el río Chubut en la Patagonia, Argentina, hasta la región pampeana incluida; los segundos tenían sus territorios tradicionales al sur del río Chubut, hasta el Estrecho de Magallanes. Este mito tehuelche fue tomado del libro Joiuen Tsoneka “Leyendas Tehuelches”, de Mario Echeverría Baleta. Portal Patagónico.


Kóoch (ser supremo, creador) ya había creado al sol para iluminar el día y dar calor a la existencia, pero durante el descanso de éste, Tons (la oscuridad, madre de los malos espíritus) daba libertad a sus hijos (los malos espíritus) que prodigaban los males por doquier y los gigantes Hol-Gok asomados por los ojos de las maderas viejas, por los huecos de las rocas y desde lo profundo de las cavernas, acechaban a los indios para prodigarles sus males, enfermedades y desgracias, entonces Kóoch crea a la luna, llamándola Keenyenkon (luna llena) para que ilumine a la tierra y aleje con su lumbre a los malos espíritus.


Las nubes que divagaban por el cielo, fueron presurosas a contarle al sol la buena nueva y tanto le hablaron de la pálida dama nocturna que decidió conocerla y una mañana quebró con sus rayos el horizonte antes de lo acostumbrado, por su parte Keenyenkon tampoco pudo resistir el embrujo del rubio madrugador y lo acompañó a través del azul del cielo hasta perderse en el horizonte quebrado de los Andes en un rojo atardecer.

martes, 30 de julio de 2019

Venezuela - Mito Warao - La gente del cielo

Los Warao son un pueblo indígena de Venezuela que habita el delta del Orinoco y parte del sur del estado Monagas, compuesto por más de 36.000 personas. El mito que transcribimos fue tomado de la obra Guerreros, dioses y espíritus de la Mitología de América Central y Sudamérica, del autor Douglas Gifford. 
La tribu de los warao vive dedicada a la caza en el pantanoso delta del Orinoco. Algunos antropólogos creen, sin embargo, que llegaron a donde en la actualidad se asientan, desde el oeste, expulsados quizás de sus tierras de origen por otra tribu más fuerte.
Según sus más antiguas creencias, el hogar original de los warao no estaba en este mundo sino en un lugar por encima del cielo. Allí vivían felices y tranquilos, porque no había animales peligrosos ni gente malvada que turbara su paz. Los jóvenes cazadores pasaban el tiempo cazando hermosos pájaros de vivos colores, con cuyas plumas se hacían ropas y adornos.
.
Un día un cazador llamado Okonorote se alejó mucho de su aldea, en busca de un pájaro particularmente hermoso. Buscaba una flecha que había errado el blanco, cuando encontró un hoyo en la tierra, en el cual al parecer había caído la flecha. Se asomó por el agujero y vio allá abajo el mundo inferior, en el que manadas de jabalíes, ciervos y de otros animales pastaban y recorrían el verde bosque y las llanuras sin que nadie turbara su paz. Pensó que, por el tamaño del agujero, le resultaría fácil pasar por el mismo, e hizo una larga cuerda con madejas de algodón; luego, con la ayuda de unos amigos suyos bajó cuidadosamente.

lunes, 16 de enero de 2017

Estadísticas: Las 10 entradas más visitadas en 8 años

Por Juan Carlos Alonso, Administrador de este Blog
____________________________________________________

En enero de 2016, 8 años después de haber comenzado este Blog de Mitos Latinoamérica veo la utilidad de ofrecer al millon y medio de nuestros visitantes unas estadísticas acerca de las páginas más vistas en este período de tiempo:


  1. Colombia - Mito Chibcha- Creación 1                               55.906 visitas
  2. México - Mito Azteca - Diosa Madre                                  25.020 visitas
  3. Colombia - Mito Chibcha - Origen del Sol y de la Luna    24.654 visitas
  4. Colombia - Mito Chibcha - Creación 2                              21.046 visitas
  5. Colombia - Mito Barí - Creación del mundo                      20.588 visitas
  6. Pueblos indígenas en Colombia                                       20.564 visitas
  7. Colombia - Mito Kuiba - Origen del ser humano               19.955 visitas
  8. Colombia - Mito Desana - Creación                                  18.974 visitas
  9. Colombia - Mito Chibcha - Creación 3                              17.542 visitas
  10. Brasil - Mito Munduruku - Creación                                 14.274 visitas

sábado, 14 de enero de 2017

Perú - Mito Inca - La hermana serpiente

Los Incas se consolidaron como el estado prehispánico de mayor extensión en América. Abarcó los territorios andinos que corresponden actualmente al sur de Colombia, pasando por Ecuador, Perú, Bolivia, hasta el centro de Chile y el noroeste de Argentina. La capital del Imperio fue la ciudad de Cusco (ombligo del mundo), por ser el centro del desarrollo de la etnia Inca desde sus inicios y su fundación por Manco Capac. Este mito fue tomado de la obra Guerreros, Dioses y Espíritus de la Mitología de América Central y Sudamérica, de Douglas Gifford:
.
Erase una vez una mujer soltera, que no tenía hijos y que vivía sola, plácidamente, y satisfecha de su posición en la vida. Se hallaba trabajando un día en su jardín cuando vio una serpiente. Dio un salto hacia atrás, presa del susto, pero la serpiente no la atacó; se limitó a mirarla, desde donde se encontraba, con suma atención. La mujer pensó que el reptil tenía una forma muy extraña, y supuso que estaba preñado.
«Qué raro», se dijo; pero al cabo la serpiente se marchó de allí, y ella olvidó el asunto hasta que, a la mañana siguiente, para su asombro, descubrió que estaba embarazada.
Durante todo aquel día permaneció en casa, temerosa de salir. Cuando se fue a dormir, a la llegada de la noche, tardó mucho en conciliar el sueño, y estuvo dando vueltas y más vueltas en su lecho. Al fin se quedó dormida, mas sólo para tener un sueño de gran realismo con la serpiente. En tal sueño la serpiente poseía la facultad de hablar, y se dirigió a la mujer en los siguientes términos:
—He sido yo quien te ha preñado —murmuró la serpiente, enroscándose en los pies de la mujer— He sido yo.
Entonces la mujer se despertó.

martes, 27 de septiembre de 2016

México - Mito Maya - El casamiento del Sol

La civilización Maya habitó una vasta región ubicada geográficamente en el territorio del sur-sureste de México, específicamente en los cinco estados de Campeche, Chiapas, (lugar donde se ubica la ciudad principal), Quintana Roo, Tabasco y Yucatán; y en los territorios de América Central de los actuales Bélice, Guatemala, Honduras y El Salvador, con una historia de aproximadamente 3000 años. El siguiente mito fue tomado de la obra Guerreros, Dioses y Espíritus de la Mitología de América Central y Sudamérica, de Douglas Gifford.
.
Erase una vez un hombre que tenía una hermosa hija. Día a día, mientras tejía, veía pasar por delante de su puerta a un joven cazador camino del bosque. A la caída de la noche, el cazador volvía con un ciervo sobre sus hombros.
Un día estaba la muchacha lavando un poco de maíz, para hacer luego la comida, y vació el agua en el sendero que había delante de la choza de su padre. El agua de maíz dejó el sendero muy resbaladizo, y cuando el joven cazador pasó por allí se cayó. El ciervo que llevaba sobre los hombros también cayó, y la muchacha vio que no se trataba de un animal recién cazado, sino de una piel rellena de cenizas calientes que se desparramaron por el suelo, todavía rojas y humeantes. El joven no era un cazador común, era el Sol.
Avergonzado entonces de haber quedado en evidencia, se convirtió en un colibrí y partió volando tan velozmente como le fue posible.

miércoles, 21 de octubre de 2015

México - Mito Maya - El hombre que se hizo Sol

La civilización Maya habitó una vasta región ubicada geográficamente en el territorio del sur-sureste de México, específicamente en los cinco estados de Campeche, Chiapas, (lugar donde se ubica la ciudad principal), Quintana Roo, Tabasco y Yucatán; y en los territorios de América Central de los actuales Bélice, Guatemala, Honduras y El Salvador, con una historia de aproximadamente 3000 años. El siguiente mito fue tomado de la obra Guerreros, Dioses y Espíritus de la Mitología de América Central y Sudamérica, de Douglas Gifford.
.
Una calurosa tarde iba un hombre caminando por el bosque cuando decidió descansar en las ramas de un gran árbol. Trepó, pues, se acomodó entre las hojas, y rápidamente se quedó dormido. Mientras dormía, se hizo de noche; y una banda de ladrones acampó bajo el árbol. Encendieron una hoguera, asaron carne, comieron y se echaron a dormir.