Este blog desea servir de vehículo de encuentro y de divulgación de los mitos latinoamericanos, para contribuir a que los antiguos personajes y situaciones simbólicas arquetípicas se contacten de nuevo con nuestras conciencias, despertando esa antigua habilidad que tenían nuestros antepasados de leerlas intuitivamente y de servirse de ellas como alimento espiritual. Para contextualizar el tema recomendamos iniciar con las lecturas de Pueblos indígenas en Latinoamérica, Pueblos indígenas en Colombia, Sentir Indígena, Definición de Mito,Consecuencias de olvidar los mitos, Mitos en Latinoamérica, Formas del Mito y Mitos de Creación. En estos últimos se desea hacer un especial énfasis.


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miércoles, 9 de abril de 2008

Colombia - Mito Huitoto - Universo


Este relato del mito sobre el universo está adaptado del libro Religión y mitología de los Uitotos, de Konrad Th. Preuss. Los indígenas Huitoto (o witoto) habitan en la zona del sur del departamento del Amazonas de Colombia. Se estima que esta etnia tiene una población de 6.245 personas. Los Huitoto hablan diversos dialectos de acuerdo con la zona donde se asientan. El relato es el siguiente:
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El mundo, el lugar que corresponde a todos estos seres, consta de cinco partes superpuestas. En el centro se halla el mundo de los hombres o anadiko, es decir, 'el mundo situado debajo del cielo'. Recibe también el nombre de nikairani (lo soñado, la imagen onírica). Sobre él existen dos cielos y, debajo, dos Inframundos.
En el primer cielo, se distingue uno azul y uno blanco. Pero, por otro lado, se mencionan tres partes de este cielo, donde la más importante es el mundo de ]uzmamui, el dios del cielo; sobre ésta se halla el cielo luminoso, claramente separado de la morada de ]uziñamui; y abajo, jiarereiko, quizá el cielo rojo, de jiarei (rojo). Este último es el cielo que nosotros vemos, gracias al cual el sol no calienta tan fuerte; de lo contrario, todos nos quemaríamos. El cielo luminoso, sobre el sol, es siempre claro. Cuando se mira al sol, éste se ve como un cristal que la mirada puede traspasar.
El cielo más alto está habitado por un ser dotado de poderes mágicos, similar a una araña, cuyo nombre es Ziinamo. Por tal razón, el cielo se llama cielo para Ziinamo. De él no sabemos nada más.

El primer Inframundo, aquél de los antepasados, lleva el nombre de el mundo de Okinuema. Debajo de éste se encuentra la morada del Padre Creador, el mundo inferior, que se llama juyarai o igori y que está lleno de fuego.

Colombia - Mito Arhuaco - Origen astros


Los Arhuacos son un pueblo amerindio que habita la vertiente meridional de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, en un área reconocida por el Estado como resguardo indígena de propiedad colectiva. Son aproximadamente 9 mil personas. La historia que relatamos fue tomada de la obra Colombia: Mitos y Leyendas, de Luis María Sánchez.

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En medio de la oscuridad una hermosa india arhuaca tuvo dos niños que despedían luz por todo el cuerpo y, temerosa de que al verlos se los robaran, los escondió en una cueva; sin embargo, el resplandor que producían era tanto que se filtraba por las rendijas de la puerta y fácilmente fue visto por los démás indios que, curiosos, quisieron saber qué había adentro. Con flautas, caracoles y tambores llegaron hasta las cercanías de la cueva y empezaron a tocar una música hermosísima; las suaves notas llegaron a oídos de los niños indios y Yuí, el varón, salió para escucharla mejor.

No fue sino verlo los indios y trataron de cogerlo, pero Yuí voló y subió hasta el cielo donde se convirtió en sol; los indígenas que miraron para verlo subir quedaron convertidos en piedras.
Empero, la luminosidad habida en la cueva continuaba y tenues rayos se asomaban por las hendiduras; los indígenas resolvieron tocar más hermoso y Tima, la hermana de Yuí, también salió para escuchar mejor; los indios, temerosos de que se les escapara, le arrojaron ceniza a los ojos para así enceguecerla, pero ella también voló en la misma dirección de su hermano y se situó muy cerca.
Como la cara le había sido encenizada no tuvo el mismo resplandor que Yuí, pero en las noches vigila los prados de los ijcas; Tima se convirtió en luna.

martes, 8 de abril de 2008

Colombia - Mito Huitoto - Creación

Este relato del mito de la Creación está tomado del libro Religión y mitología de los Uitotos, de Konrad Th. Preuss. Los indígenas Huitoto (o witoto) habitan en la zona del sur del departamento del Amazonas de Colombia. Se estima que esta etnia tiene una población de 6.245 personas. Los Huitoto hablan diversos dialectos de acuerdo con la zona donde se asientan. La narración es la siguiente:

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El Padre Naainuema, aun sin que nada existiera, tocó una misteriosa figura imaginaria y, estando en trance, la retuvo con ayuda de un hilo de ensueño a través del hálito de su boca. Sin embargo, al examinar el fondo imaginario, no había nada. Palpando aquí y allá, adhirió en el vacío la mágica substancia pegajosa arebaiki y la retuvo, de nuevo en estado de trance, con la materia mágica vaporosa izeiki. Luego, aplanó repetidas veces con sus pies el fondo imaginario y se estableció en aquello que había soñado, que es el nombre de la tierra.
Mientras sacaba el agua de su boca, para que la vegetación surgiera, mantenía la existencia imaginaria en su poder y separaba de la tierra el cielo, es decir, el cielo azul y el blanco. Después de eso, Rafuema, estando al pie del cielo, es decir, en el Inframundo, creó, tras una larga reflexión, esta narración para que nosotros la trajéramos arriba, sobre la tierra.
En la tierra surgieron todos los árboles y lianas, y él creó el grillo, los animales de la selva, que son enumerados individualmente; en el aire, las aves, cuyos nombres nos son dados a conocer igualmente; y en el agua, el sapo pequeño y el grande. En un principio, todos, incluso nosotros, teníamos cola. La avispa se la cortó primero al sapo, luego a los hombres, y cuando la avispa se hubo cansado de cortarla, los restantes se convirtieron en micos churucos, después de haber sido hombres. Esta especie de mico aparece además en la lista de los mamíferos creados por el Padre.
El Padre, o sea la palabra, tras haber creado el agua, creó en ella la planta nuizi. Después de haberla desprendido de sí, colocó una serpiente en el fondo, bajo la superficie del agua... Cuando hubo desprendido de su cuerpo la serpiente que él creó, vio que nosotros seríamos los primeros hombres. Allí se originó komuide, nuestro jefe.
Cuando el Padre creó las palabras, o sea, los cantos de la fiesta, tenía un maguaré. Cuando lo tocó, invocó al agua, y puesto que el Padre poseía fuerzas especiales para el agua, hizo que cayera por, primera vez del cielo.

Colombia - Mito Kogi - El Universo


El grupo Kogi se asentó en la costa caribe de Colombia, en las vertientes norte y sur de la Sierra Nevada de Santa Marta, cuyos picos se elevan a casi 6.000 metros sobre el nivel del mar. Actualmente su población es aproximadamente de 5.000 personas. Su lengua pertenece a la familia lingüística chibcha que guardan parentesco con los antiguos Tayronas y habitan en el resguardo Arhuaco, compartido con otras comunidades. Este mito que transcribimos fue tomado de la obra Los Kogi de Sierra Nevada, de Gerardo Reichel-Dolmatoff:
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El mundo tiene la forma de un huevo muy grande, puesto con la punta hacia arriba. Dentro de este huevo están las nueve tierras. Son como grandes platos redondos, el uno puesto sobre el otro. Nosotros vivimos en la tierra de en medio, en Senenúmayang. A ella siguen hacia arriba Bunkuáneyumang, Alúnayumang, Elnauyang y Koktómayangb. Estas tierras son buenas y se llaman Nyuí-nulang, tierras del sol. Hacia abajo siguen Kaxtashíftmayang, Kaxyúnomanga, Munkuányumangs y Séyunmanglü. Estas tierras son malas y se llaman Séi-nulang. La última tierra de arriba, es la más pequeña y muy estrecha por estar tan cerca del techo del mundo.
Este huevo grande que es el universo, es muy pesado. Está puesto sobre dos largas vigas y cuatro hombres lo sostienen, dos parados en el Oeste y dos en el Este. Los del Este son Sintána y Namsíku y los del Oeste son Nandú e Ibáui. Cada uno tiene sobre un hombro un extremo de una viga. Debajo del mundo hay agua. A flor de agua, flotando en la superficie, hay una piedra muy grande, plana y bella. Sobre esta piedra está sentada la Madre. Está desnuda. Ella da comida a los cuatro hombres y les da agua y los cuida. Les soba los brazos, los hombros y las espaldas para que no se cansen. Cuidar de estos cuatro hombres para que no se cansen de sostener la tierra, es todo lo que hace la Madre. De vez en cuando uno de los cuatro cambia la viga de un hombro al otro. Entonces la tierra tiembla. Por eso es malo brincar, tirar piedras, hacer rodar rocas en el monte o gritar duro. Por eso es malo que las mujeres se muevan durante el coito. El mundo temblaría y podría caerse de los hombros de los cuatro que los sostienen.
Cada una de las nueve tierras tiene su Madre, su sol, su luna y sus estrellas y en cada una de ellas vive gente. En la tierra más alta viven los gigantes. En la tierra más baja viven los enanos que se llaman Noanayómang. Su Madre es Haba Núbia. El sol de la tierra más alta se cambió hace mucho tiempo y fue Sintána quien lo puso allí. Este sol vivía antes en Kavikúngui y era muy malo. Le gustaba quemar la tierra.
Entonces Sintána lo cogió y lo puso en la tierra más alta. Pero desde entonces el sol no se mueve y siempre está como en el lugar de las 9 de la mañana. Para que la gente supiera cuándo era día y cuándo era noche, Sintána envió allí un pájaro que canta a la hora del amanecer.
En tiempos antiguos la gente de nuestra tierra iba a visitar las tierras de arriba y allí nadie se envejecía. Pero ahora ya no se puede ir. Nuestra tierra es la novena hija de la Madre, la Tierra Negra. Antes vivían en ella sólo indios, sólo hermanos. Pero entonces vinieron los blancos y persiguieron a los indios con enfermedades y maldades. Ellos vinieron de otra tierra, de una de las tierras de abajo. Por eso son malos. Un día, los cuatro hombres estarán cansados y no tendrán más fuerza para sostener el mundo. El uno dejará caer su viga y luego el otro, y así se volteará el universo y caerá al agua. Pero al caer el mundo, éste se abrirá y caerá sobre la Madre sin hacerle daño. Ella quedará dentro del mundo, en medio, como en un huevo grande. Ella será la única que vivirá entonces porque toda la gente morirá al caerse el mundo. Cuando suceda eso, vendrán de nuevo los Padres y las Madres. Entonces bajará del cielo un hilo largo y por ese hilo subirán los que han sido buenos. Los que se ahogan ahora y los que se matan en caídas, o los que son mordidos por culebras, resucitarán entonces. Por eso los ahogados no se entierran sino se ponen en una cueva a la orilla del agua. Nosotros, los Kogi hemos durado ya nueve siglos. Dentro de un siglo cumpliremos con la mitad de la vida y estaremos en la mitad del camino. Luego vendrán otros mil años y luego los cuatro hombres estarán viejos ya. Entonces el mundo se acabará.

Colombia - Mito Kuiba - Origen del ser humano


Los Kuibas se ubican en el extremo oriental del departamento de Casanare, Colombia, y en el parque el Toparro en el Vichada. Son un reducido grupo étnico colombiano, de no más de 2.500 personas.
Este mito sobre el origen de los seres humanos fue recogido del libro Colombia: Mitos y Leyendas del autor Luis María Sánchez. La historia cuenta lo siguiente:
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Hace muchos años sólo vivían animales en la tierra; una tarde se sintió un ensordecedor ruido de truenos y se vio que un rayo salió veloz hacia el cielo y lo partió; de la herida brotó sangre que fue absorbida por el hilo luminoso del rayo y secada por su calor; una vez seca se convirtió en costra y al otro día cayó en pedazos sobre la selva.
Cada pedazo de costra era un poco de sangre del cielo que se había coagulado y al caer sobre la selva se rompió y se convirtió en un hombre; como fueron muchos los pedazos de costra que cayeron, muchos fueron los hombres que aparecieron.
En un principio no supieron qué hacer, salvo mirarse extrañados ya que nunca se habían visto, pero poco a poco se fueron relacionando y al llegar la tarde convinieron permanecer juntos en una cueva muy grande que había cerca; al amanecer salieron y contemplaron admirados el sol que todo lo iluminaba; caminaron por entre el follaje, sintieron cansancio y tuvieron hambre; se sentaron y así mitigaron lo primero; lo segundo, el hambre, aumentaba y no sabían qué comer.
Recostados en los troncos de los árboles vieron llegar otra tarde; de pronto uno miró hacia las ramas y observó cómo una gran cantidad de pájaros comía sus frutos; se incorporó y lanzó un grito; sus compañeros, sorprendidos, lo miraron y al mostrarles lo que hacían las aves, subieron al árbol y empezaron a coger y a comer también. ¡Qué felicidad!; el hambre empezaba a desaparecer; estaban comiendo mangos.
Días después ya distinguían lo que les servía para comer y resolvieron nombrar su primer jefe: fue Boupé. Lo primero que éste hizo fue repartir las tierras y cuidar que los demás las respetaran; después les enseñó cosas: fabricar arcos y flechas para cazar animales, colocar las carnes de los animales cazados sobre el fuego y comerlas después, cultivar las tierras, bañarse en las aguas, vivir en comunidad, etc.; Daimú, diosa del sueño, con sus dedos invisibles les bajó los párpados la segunda noche de la estada en la tierra y les enseñó a dormir para descansar.
Este es el origen del hombre y su organización en la tierra.

martes, 1 de abril de 2008

Venezuela - Mito Wayuu - Creación


Los Wayúu son un pueblo amerindio, aborigen nómada de la Península de la Guajira, sobre el mar Caribe, que habita territorios tanto de Colombia como de Venezuela, sin tener en cuenta las fronteras entre estos dos países latinoamericanos, siendo la etnia indígena más numerosa en ambos estados. Recogemos este mito sobre Pulowi, deidad femenina de esta comunidad, del artículo Pulowi, deidad mítica femenina de los Wayúu (Los Guajiros), de la analista venezolana Magally Villalobos.
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Pulowi, lo sagrado, lo sobrenatural bendijo la creación
Pulowi es una mujer bella,
Pulowi es amiga de la lluvia,
El relámpago le tiene miedo.
Pulowi es la dama que camina
En forma de media luna
Pulowi descompone la lancha
De los pescadores mar adentro.
Pulowi tiene su casa
Detrás del cerro en una piedra
Pulowi es culebra de diez cabezas,
Es res con cara de persona.